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domingo, 13 de mayo de 2012

LOS CABILDOS COLONIALES LLEVAN MÁS 500 AÑOS CUIDANDO “NUESTRA SALUD” Y PUESTOS DE TRABAJO.


LOS CABILDOS COLONIALES LLEVAN MÁS 500 AÑOS CUIDANDO “NUESTRA SALUD” Y PUESTOS DE TRABAJO.
Chaurero n Egurerw

“El Cabildo (de Gran Canaria) se gastó más de 105.000 euros en el mandato anterior en la boca y la vista de consejeros, altos cargos y personal de confianza. Acogiéndose al convenio del personal de la corporación se han graduado gafas, implantado lentillas y tratado ortodoncias y endodoncias con cargo al erario público.” (Canarias7.es)

El hecho de que los Consejeros cabildicios (regidores)  se aprovechen de los impuestos del forzado contribuyente canario para cuidar de su salud y la de los suyos, (al pueblo que le zurzan) es una tradición en los Cabildos coloniales. Como muestra veamos un acuerdo tomado por el de Chinech (Tenerife) el 1 de abril de 1504. Como verán, en más de quinientos años las prebendas políticas en esta colonia han cambiado muy poco:
En este día entraron en Cabildo el Magnífico señor don Alonso Fernan­des de Lugo y el alcalde mayor Pedro de Vergara y los señores regidores Lope Fernandes, Fernando de Trugillo y Mateo Viña y Pero Mexía y el ma­yordomo Jayrne Joven; y fizóse yguala por el Cabildo con maestre Francisco para que tenga cargo de curar asy de sus personas como de sus fijos y fijas y criados y criadas y esclavos, ecebto los criados de soldada, asy en el oficio de cirugía y físyca, cada y quando que les acaesciere y menester fuere, dende esta Pascua Florida primera que viene fasta otra Pascua Florida, en cada que le llamaren que sea tenudo de yr, asy en esta villa como fuera della. E su Se­ñoría y los dichos señores regidores fazen el dicho asyento por sy y por los otros regidores y tenientes que son absentes: el teniente Valdés y Diego de Mesa, Guillen Castellano y Gerónimo de Valdés y el jurado Albornoz; por lo qual le an de dar lxv fanegas de trigo puesto en casa del dicho maestre Francisco; y que las melesynas y materiales para curar pagándoselo (ecebto las melesynas de la cirugía que las a de poner)  a su costa y que las otras melezynas que las dé por el costo; (que se refyan a su juramento y consciencia).


                Regulación del salario máximo interprofesional por el Cabildo colonial de Chinech (Tenerife) en su sesión de fecha 4 de abril de 1504.

fol.34 r.                                             En iiii de abril de Mdiiii.                                               
Pregón.
En este día en la plaga pública desta villa de Sant Cristóval por man­dado de su Señoría se pregonó que todos los que oviesen de segar sus panes ajornaladamente que non diesen a cada peón más de real y medio y de comer y que no les diesen vino; e que fueren obligados de trabajar todo el día de sol a sol; y que los dichos ajornalados non fuesen osados de pedir más y que sy más pidieren, por el mesmo caso yncurriesen en pena de cien açotes y más seycientos mrs. para los propios. A lo qual asy pregonado fueron testi­gos Lope Fernandes, Xuares de Quemada, Lope de Arceo, Alvar Gongales de las Alas y todo el pueblo.

Regulación laboral…
En xx de abril de Mdiiii años.                                           20-IV-1504
En este día por mandado de su Señoría e con acuerdo de los regidores Gerónimo de Valdés, e Fernando de Trugillo e Mateo Viña e Fernando de Lerena y Guillen Castellano, mandaron que se pregonase y pregonó por pre­gonero público en altas bozes, que ninguna persona que aya de coger sus panes sea osada de lo dar a segar a destajo e que sy algund pan se a dado a destajo fasta agora que non se syga ni pase adelante, e lo que ovieren segado que se pague sueldo por libra de lo que meresciere al respebto de lo que quedare por segar: so pena de dos mili mrs. para el acequia del agua que en esta villa se saca, ecebto que la tercia parte sea para quien lo acusare.
¡NADA NUEVO BAJO LA SOL!

Enero de 2012.

miércoles, 1 de febrero de 2012

NOTICIAS DE AYER

“...SUCEDIÓ AHORA POR  SEPTIEMBRE (AÑO 1859),  QUE SE ENCONTRASE UNA CAVERNA SEPULTURA  DE GUANCHES SITUADA EN LA FALDA ORIENTAL DEL TEIDE, CON SIETE MOMIAS , OTROS DICEN QUE VEINTE, PUESTAS UNAS  DE PIE, Y OTRAS  EXTENDIDAS SOBRE SUS BANQUILLOS  EN ATAUDES DE TABLONES DE TEA, CONFORME NOS LO RELACIONA LA HISTORIA. PERO LOS RÚSTICOS ICODULTEROS TUBIERON EL BÁRBARO PLACER DE DESPEDAZARLAS A PALOS Y DESPEÑARLAS  POR AQUELLOS PRECIPICIOS. DESPUES SABIENDO QUE VALÍAN MUCHO, RECOGIERON ALGUNOS FRAGMENTOS  Y LOS TRAYERON AL PUERTO. FUE CASUAL ESTE HALLAZGO, AL EXCABAR LA SAL NATRÓN; CUYA EXTRACIÓN POR NEGOCIO PROPIO ESTIMULÓ DON MANUEL SUAREZ, FARMACEUTICO DE SANTA CRUZ, PERO COMO  PARA DICHA EXPLOTACIÓN Y EMBARQUE NO  HABÍA LLEGADO EL PERMISO DEL GOBIERNO, SE GUARDÓ SILENCIO EN LOS PERIODICOS  A SERCA DE TAN  CURIOSO INCIDENTE, POR NO COMPROMETER LOS INTERESES DEL REFERIDO SUAREZ.

J.Alvarez Rixo.

LA CULTURIZACIÓN IMPUESTA POR LOS CONQUISTADORES Y COLONOS, LLEVÓ A TALES EXTREMOS DE EMBRUTECIMIENTO A LA POBLACIÓN GUANCHE, QUE LOS INDIVIDUOS LLEGARON  SENTIR EL MÁS ABSOLUTO DESPRECIO POR LOS RESTOS MORTUORIOS DE SUS ANTEPASADOS.

POR AQUELLAS FECHAS DESDE LOS PÚLPITOS SE PREDICABA LA DESTRUCCIÓN DE MOMIAS GUANCHES DONDE SE ENCONTRARAN PUES ESTAS SEGÚN LOS CLERIGOS “ERAN OBRA DEL DEMONIO”.

COMO VEMOS POR LA RESEÑA DEL HISTORIADOR PORTUENSE ALVAREZ RIXO,  LA ESPECULACIÓN Y LA PRECIÓN EJERCIDA POR LOS INTERESES ECONÓMICOS SOBRE NUESTRO PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO Y CULTURAL,  NO ES PRIVATIVA DE ESTE SIGLO. LAMENTABLEMENTE  CADA DÍA TENEMOS QUE  ASISTIR DE MANERA IMPOTENTES  A LA DESTRUCCIÓN DE PARTE DE NUESTRO PATRIMONIO ARQUELÓGICO  POR PARTE DE  LAS PROMOTORAS IMMOBILIARIAS, Y DE LA ESPECULACIÓN. TENEMOS QUE A PRINCIPIOS DE LOS AÑOS SECENTA DEL PASADO SIGLO XX EN EL PUERTO DE LA CRUZ (TENERIFE), EXISTÍAN DOS GRUPOS DE PIRÁMIDES.

UNA ESTABA SITUADA EN LOS TERRENOS QUE HOY OCUPA UNA URBANIZACIÓN DENOMINADA “LAS CUEVAS”, LA OTRA LO ESTABA EN EL EXTREMO OPUESTO DEL VALLE, AMBOS YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS, FUERON SACRIFICADOS EN “ARAS” DE LOS DIOSES “TURISMO” Y “ESPECULACIÓN”.

TENEMOS LA IMPRESIÓN DE QUE LOS ORGANISMOS PÚBLICOS  RESPONSABLES DE LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO DE NUESTRO PAÍS, ESTAN EXCESIVAMENTE OCUPADOS RECONSTRUYENDO IGLESIAS Y CONVENTOS, DESPRECIANDO UN PATRIMONIO AUTOCTONO QUE TIENE MILES DE AÑOS DE ANTIGÜEDAD COMO SON LOS YACIMIENTOS RUPESTRES DE NUSTRAS ISLAS.

COMO MUESTRA DE LO DICHO, NOS REMITIMOS AL ESTADO DE ABANDONO SECULAR EN QUE SE ENCUENTRAN YACIMIENTOS COMO LOS DE GUARGACHO, HOYA FRÍA, LOS “GOROS”, EN PUNTA DE LA RASCA, DONDE UNA CONTRUCTORA ESTÁ DESTRUYENDO PARTE DE UN POBLADO DE ORIGEN GUANCHE. AL PERMITIRSE LA DESTRUCCIÓN DE ESTOS YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS SE ESTÁ ATENTADO CONTRA UN PATRIMONIO QUE NO ES SÓLO DE LOS CANARIOS, SINO QUE LO ES DE TODA LA HUMANIDAD.

Guaire Adarguma.

EN LOS RODEOS EXISTIÓ UN TEMPLO GUANCHE.

UN COMUNICANTE NOS RELATÓ EL SIGIENTE ECHO.:DURANTE LAS OBRAS DE CONSTRUCCIÓN DEL AEROPUERTO DE LOS RODEOS (TENERIFE)

UN OBRERO DESCBRIÓ EN UN MONTÍCULO, UNA CUEVA EN CUYO INTERIOR HABÍA UN SANTUARIO
GUANCHE, EN UN EXTREMO DE LA MISMA EXÍSTIA UNA ESPECIE DE ALTAR CON ALGUNAS FIGURAS “QUE NO ERAN CRISTIANAS”, SEGÚN NUESTRO COMUNICANTE, PUESTO EL HALLAZGO EN CONOCIMIENTO DEL INGENIERO JEFE DE LAS OBRAS, ÉSTE MANDÓ ESA MISMA NOCHE A ARRASAR EL MONTÍCULO Y CON ÉL  EL SANTUARIO. UNA VEZ MÁS, VEMOS COMO POR EL INTERÉS DE UNOS POCOS, EN ESTE CASO POR EL DE UNA CONSTRUCTORA, SE DESTRUYE NUESTRO PATRIMONIO, ADEMÁS CON NOCTURNIDAD Y ALEVOSÍA.


EN LA, ALDEA (ARONA-TENERIFE), EN UNAS OBRAS DE MEJORA DEL FIRME DE LA CARRETERA LOS OPERARIOS DE OBRAS PÚBLICAS DEL CABILDO DE TENERIFE, EXTRAÍAN PIEDRAS DE UN YACIMIENTO DE GRABADOS RUPESTRES PARA EMPLEARLAS EN LAS OBRAS DE LA CARRETERA, TENEMOS ENTENDIDO QUE EL YACIMIENTO EN CUESTIÓN ESTÁ PROTEGIDO Y CATALOGADO POR LA CONSEJERÍA DE CULTURA DEL GOBIERNO AUTONOMO, Y POSIBLEMENTE POR  EL DEPARTAMENTO CORRESPONDIENTE DEL CABILDO DE TENERIFE, PERO ESTOS EXTREMOS DEBÍA IGNORARLO EL ENCARGADO DE LAS OBRAS, PUES AL SER  IMPUESTO, POR PARTE DE UN TRASEUNTE DEL ACTO DE TERRORISMO CULTURAL QUE ESTABA COMETIENDO, POCO  LE FALTÓ A ESTE PARA  “SALTARLE A LAS BARBAS” DEL CAMINANTE.

lunes, 23 de enero de 2012

ALZAMIENTOS, MOTINES Y REPRESIÓN EN CANARIAS


         ALZAMIENTOS, MOTINES Y REPRESIÓN EN CANARIAS

Eduardo Pedro García Rodríguez

Después de finalizada la invasión y conquista de las diferentes islas, el sometimiento de los vencidos no fue total tal como los conquistadores hubiesen deseado, produciéndose en diferentes épocas y por distintas causas alzamientos contra el férreo gobierno que mantenían los estamentos dominantes en las islas y que, con diferentes métodos continúan manteniendo.

Durante los alzamientos y motines protagonizados por el sufrido pueblo Canario, los poderes dominantes no han dudado un ápice en emplear los métodos represivos más inhumanos, sanguinarios y desproporcionados. Desde pasar a cuchillo a poblaciones enteras, colgar masivamente en murallas y  plazas, extrañar y condenar a galeras, hasta las prácticas relativamente recientes de arrojar a los detenidos al mar introducidos en sacos, atados de píes y manos y con un peso añadido (Pandullo) para asegurar el hundimiento del condenado, o arrojarlos a profundas cimas como la de Jinamar en Tamaránt (Gran Canaria) la injusta represión llevada a cavo en esta colonia por el caciquismo y sus esbirros alcanzó tal magnitud que incluso escandalizó a la “sufrida” y “perseguida” iglesia católica una ves que ésta estuvo bien asentada con el poder, veamos una carta súplica dirigida al General Franco por el Obispo de Canaria, Antonio Pildain y Zapiain, rogando la conmutación de la pena de muerte al patriota Juan García Suárez “El Corredera”, la cual dice textualmente:

“Excelentísimo Señor don Francisco Franco Bahamonde, Jefe del Estado Español.

Excelentísimo Señor: Yo, Antonio Pildain y Zapiain, obispo de la diócesis apostólica de Las Palmas, me veo en la obligación, como pastor de almas y padre espiritual de los canarios, de pedirle la conmutación de la pena capital de Juan García Suárez, condenado a muerte en un consejo de guerra celebrado en esta plaza. Esta muerte sería muy mal vista en Canarias, donde no pasó nada, puesto que todas las barbaridades que aquí se cometieron fue por parte de los nacionales y no de los republicanos. No quisiera ahondar mucho en el tema y recordarle a V.E. todo lo que ocurrió en esta isla, y especialmente en la sima del Jinamar, donde murieron miles de personas.” 

También son mudos testigos de estos horrendos crímenes los profundos  pozos naturales como en Las Cañadas del Teide, donde eran arrojados  de manera masiva, o enterrarlos en los montes, estas han sido algunas de las fórmulas represivas sufridas por los canarios. Sin que entremos a reseñar los diferentes métodos de tortura empleados en sus cuarteles por las denominadas fuerzas de seguridad del Estado Español en Canarias, entre las que era frecuente introducir las cabezas de los interrogados en unas bañeras donde se depositaban los orines y excrementos de los cuarteles.

Vamos a dar un breve repaso a algunos de los alzamientos y motines que han tenidos lugar en el transcurso de nuestra historia colonial, los cuales narraremos en la forma más breve posible para no aburrir al posible lector y, para no extendernos en exceso en unos hechos que, aunque son conocidos ya que han venido jalonando nuestra historia reciente, han sido poco divulgados, y que, en todo caso, son prácticamente desconocidos por las generaciones actuales.

Año 1475: Después de dos días de movimiento popular contra la tiranía de los asesinos Diego García de Herrera e Inés Peraza, liderado por el joven Juan Mayor, el lunes 20 de agosto, se reúnen gran número de vecinos ante escribano, y dan extenso poderes a Juan Mayor y Juan de Armas (canarios) para que, pasando a la Corte, expusieran las quejas de los vecinos contra el señorío de Diego de Herrera, un tirano sin fe ni ley, despótico, vengativo, concusionario y, expoliador ávido de rapiña y posible hijo putativo. Con el poder redactaron un amplio dossier en el que exponían los agravios y ofensas sin cuento que los vecinos de Lanzarote venían recibiendo por parte del despótico Digo de Herrera, al tiempo que se declaraban fieles y respetuosos súbditos de la monarquía.  Los mensajeros, fueron despachados, y con facultad para negociar hasta la suma de 15.000 maravedises, para los gastos de litigio garantizados por los principales sublevados.

Los emisarios llegaron a España, pero enterado previamente de su llegada, Pedro García de Herrera, primogénito de Diego de Herrera, los izo seguir por cuatro forajidos de su confianza los cuales una jornada antes de llegar a Córdoba, los asaltaron, robándoles los documentos y secuestrándolos los mantuvieron encerrados hasta que la reina enterada del asunto ordenó ponerles en libertad. Mientras tanto, en Lanzarote  Diego de Herrera y su mujer continuaban atrincherados en su casa fuerte auxiliados por unos cuantos vasallos que les permanecían fieles. Casualmente en diciembre de 1476, aportó una carabela portuguesa y los vecinos que continuaban formados en consejo, decidieron embargarla fundándose en la guerra que mantenía la corona de Portugal con la de Castilla. Herrera creyó oportuno aprovechar la ocasión para vengarse de sus enemigos y tratar de recuperar parte de su poder y envió secretamente a su hijo Fernán Peraza a negociar con el capitán de carabela la ayuda  de éste y la de los marineros, a cambio de una buena recompensa si conseguían con la tripulación y los pocos soldados que le habían permanecido fieles, detener a los principales vecinos sublevados.

Después de conseguir liberar a la tripulación portuguesa, estas en unión de las tropas de Herrera consiguen tomar por asalto La Villa de Teguise,  eligiendo a doce vecinos de los más significados, y sin ningún tipo de juicio inmediatamente hace ahorcar a seis de ellos, confiscando los bienes de todos  los detenidos con los cuales pagó a los lusitanos. Los restantes seis vecinos que esperaban su turno en los calabozos para correr la misma suerte, pudieron escapar de la prisión embarcándose en una nao española que afortunadamente se encontraba en la rada, éstos vecino eran Pedro y Juan de Aday, Juan Ramos, Francisco García y Bartolomé Heneto. La reina enterada de los excesos del sanguinario Herrera, expidió una carta de seguro a favor de los perseguidos isleños. Herrera y su mujer fueron llamados a la Corte, y mientras se dilucidaba el derecho de Inés Peraza al señorío de las islas ya conquistadas, le concedió Real  facultad para crear mayorazgo en las personas de sus hijos sobre los bienes y vasallos que poseía en las islas Canarias. Pero como entre truhanes anda el juego, la reina aprovecha la ocasión para hacerse con los “derechos” de conquista sobre las islas de Chinech (Tenerife), Benahuare (La Palma) y Tamaránt (Gran Canaria), a cambio de pasar por alto los desmanes de Herrera y su mujer, cinco cuentos de maravedises y el título de Conde de La Gomera, capitulaciones que fueron firmadas en Sevilla, ante el escribano Bartolomé Sánchez de Porras, el 15 de octubre de 1477. Una ve más, los intereses de los poderosos predominan sobre la justicia y  libertad de los pueblos.

En cuanto a los sobrevivientes a las iras de Herrera, debieron tener algún tipo de protección por parte de la Corona castellana, pues vemos a algunos de ellos tomando parte activa en la conquista de las islas de Tamaránt (Gran Canaria), Benahuare (La Palma) y Chinech (Tenerife), e incluso los Aday recibieron datas en El Valle de Güímar, y en Heneto.

Año 1487: Muerto el Señor consorte de las Canarias, García de Herrera el 22 de junio de 1485, en su casa fuerte de Ventancuria, la viuda distribuye la herencia entre sus hijos, desheredando al primogénito Pedro García de Herrera  por ser distraído, el segundo Sancho de Herrera, obtuvo cinco dozavas partes en las rentas y producto de Lanzarote y Fuerteventura, con la propiedad de los islotes de Alegranza, Graciosa, Lobos y Santa Clara; doña María de Ayala recibió cuatro dozavos en aquellas mismas dos islas y doña Constanza los tres dozavas partes restantes. Fernán Peraza, hijo mimado por su madre heredó por mejora de ella las islas de La Gomera y el Hierro, en cuya posesión estaba cuando  la conquista de Canaria.

Las continuas tropelías, exacciones y vida licenciosa llevada por el joven y pervertido Fernán Peraza, que las quejas llegaron al trono de España, mandado a llamar a la Corte por la Reina Isabel y, oídos los cargos que pesaban sobre el libertino por la venta como esclavos a doscientos de sus súbditos gomeros, con la connivencia de unos patrones de Naos de San Lucar de Barrameda, la Reina, como era habitual en ella arrimó la braza para su sardina, y castigó al disoluto Fernán Peraza a casarse con la ninfomana Beatriz de Bobadilla, quien era dama del afecto del Rey Fernando. ”Matando así dos pájaros de un tiro”.

Retornado Fernán Peraza a su feudo de La Gomera, en compañía de su flamante y Cristiana esposa, fortalecido por haber salido airoso de su pleito en la Corte, la que además de por la razones anteriormente expuestas, necesitaba mantener buenas relaciones con los señores de las islas, para sus fines de conquista  de las denominadas islas realengas, futura base de abastecimiento para las empresas de saqueo en América, y punto de apoyo para la extracción de esclavos en el continente, y aún en las propias islas. Comenzó de nuevo a dar riendas a sus pasiones, exigiendo de sus vasallos crecidos tributos y alcabalas y, creando nuevos tributos que ni el uso autorizaba ni aquellos desgraciados gomeros podían soportar para sastifácer a su despiadado señor en sus dispendiosos gastos y locas prodigalidades.

La tiránica actitud de Fernán Peraza, terminó por colmar la paciencia del pacífico pueblo gomero, produciéndose un alzamiento generalizado en toda la isla. Peraza y su mujer en la isla quien los defendiese, y custodiado por una guardia de lanzaroteño que estaban  a su servicio se encerraron en la torre o fortaleza que está situada en la llanura de San Sebastián, y allí se defendieron algunos días de los ataques de los gomeros, que los tenían sitiados, con deseo de vengar los agravios de era victimas.

Viendo Fernán Peraza, que le era imposible sostener aquella situación por mucho tiempo, encontró el medio de enviar un mensaje a su madre residente en Lanzarote solicitando ayuda contra los sublevados. Al recibir el mensaje Inés Peraza, reunió a algunas tropas con las que contaba en aquel momento y en dos carabelas y algunos barquichuelos que estaban en la rada las envió al Real de Las Palmas con una carta dirigida a Pedro de Vera, solicitándole ayuda para su hijo, en virtud de los pactos que mantenía con la Corona, rogándole tomase el mando de las tropas y barcos, y se dirigiese a La Gomera para castigar la insolencia de aquel rebelde pueblo. Vera que por esos días estaba inactivo en el Real, sin poder saciar su permanente sed de sangre, recibió la invitación como caída de su cielo personal, aceptó con placer la invitación que se le dirigía, uniendo a los soldados lanzaroteño algunos españoles y canarios y embarcó para San Sebastián, llegando a tiempo de evitar la rendición de Peraza y los suyos, quienes acuciados por el hambre y la sed, estaban a punto de entregarse a los sitiadores.

Los sitiadores al ver la llegada de la flotilla comandada por Vera, al prever que en ella venía gran cantidad de tropas de la Hermandad de Sevilla, (Tropas de mercenarios equivalentes a la Legión Extranjera de nuestros días) decidieron  una retirada estratégica, hacía los sitios más escarpados de la isla.

El General Vera desembarco tranquilamente, sabiéndose dueño de la situación, siendo recibido como un salvador por Hernán Peraza y su candorosa esposa, que se apresuraron a obsequiarle con esplendorosos banquetes y festejos, mientras que escuadrones de canarios perseguían a los gomeros huidos por los agrestes montes de la isla, apresando indistintamente tanto a sublevados como a inocentes, en cantidad de más de doscientos, entre hombres mujeres y niños, los cuales fueron embarcados por Vera hacía Canaria, y posteriormente para España, donde fueron vendidos como esclavos, de esta manera  cobro Vera los gastos de la expedición en ayuda de Peraza.

La experiencia vivida no le sirvió a aquel mancebo soberbio y rencoroso para modificar su actitud hacía sus indefensos vasallos. Cuando se consideró seguro en su dictatorial gobierno de la isla, volvió a repetir con más crudeza si cabe, sus actos de despotismo, de arbitrarias rapacidades y de  ruines venganzas. Arrastrado por sus vicios y no contento con su mujer,  violaba a cuantas jóvenes destacaban en la isla por su gentileza y hermosura. Entre éstas destacaba una llamada Iballa, que habitaba en guahedún en unas cuevas del mismo nombre, la cual Peraza quería hacer victima de sus livindosos deseos. El viejo Pablo Hupalupu, hombre mascota y adivino, al que tenían por favorecido de espíritus superiores, advertido de la ofensa que el tirano meditaba convocó a sus parientes y amigos más próximos en un islote cerca de Tagualache, que después sería conocido por La Baja del secreto, y acordaron poner los medios necesarios para impedir este nuevo ultraje.

Puestos de acuerdo lo conjurados con Iballa, decidieron que esta diera una cita al fogoso Peraza, en la cueva de Guahedún donde le recibiría acompañada de una vieja parienta que estaba en el secreto y, a una señal convenida apresarían al tirano. Hernán Peraza, no tardó en acudir a la llamada de la bella Iballa, haciéndose acompañar de un paje y un escudero, sin sospechar de la celada que se le preparaba, entró solo encueva, en cuanto traspasó la puerta de ésta, comenzaron a oírse unos silbidos en los alrededores siendo esta la señal de los conjurados para pasar a la acción. Inmediatamente cercaron la colina donde se ubica la cueva y, deteniendo al paje y al escudero, creyeron asegurada su venganza. Iballa para disipar cualquier sospecha de su complicidad en el acto, instó al tirano a que se disfrazara de mujer y huyera antes de que sus parientes llegaran a la cueva. Ante la imprevista sorpresa, turbado por la situación el galán acepto ponerse unas sayas y una toca; pero la vieja, que seguía los acontecimientos gritó a los suyos: «Ese es, prendedle». Peraza que la oyó, retrocedió y despojándose de las ropas femeninas, tomó la adarga y sacando su espada se adelantó con animo decidido hacía los asaltantes. En lo alto de la cueva estaba apostado un pariente de Iballa llamado Pedro Hautacuperche, quien al ver salir a Peraza le arrojó su banot con tal fuerza y puntería que le atravesó el pecho matándolo en el acto. Al verle caer los sublevados ajusticiaron también al paje y al escudero, fieles servidores de los desmanes de su señor. Al ver consumada su venganza, los sublevados gritaron «Ya se quebró el gánigo de Guahedún» aludiendo a que con aquel acto, quedaba roto cualquier pacto que hubieran mantenido con la casa de Peraza, pactos que acostumbraba sellar bebiendo leche de un  gánigo.

Enterada del suceso Beatriz de Bobadilla se encerró con sus hijos y algunos servidores fieles en la torre, no sin antes despachar un barca a Gran Canaria en demanda de nueva ayuda al gobernador Pedro de Vera. Mientras los gomeros deseando reconquistar totalmente su independencia pusieron cerco a la torre dirigidos por Hautacuperche, éste dio pruebas de un valor sin cuento en el asalto a la torre, recogiendo en el aire las saetas que desde las troneras les disparaban los defensores, precisamente uno de estos alardes fue aprovechado por dos de los defensores, mientras uno amagaba con disparar, otro situado en un nivel más bajo le atravesó el pecho con un dardo, cayendo así el héroe gomero. 

Pedro de Vera teniendo en cuenta lo rentable de su anterior intervención a favor de los Peraza, y conociendo bien la ruta a La Gomera, preparó concienzudamente la expedición genocida y de saqueo. Llevaba consigo cuatrocientos hombres mercenarios veteranos de “”La Santa Hermandad”” de Sevilla que gozaban de justa fama por despiadados y sanguinarios insaciables. Dos meses después del ajusticiamiento de Hernán Peraza, que había tenido lugar en noviembre de 1487, Pedro de Vera desembarca en San Sebastián al frente de sus feroces tropas. Los gomeros atrincherados en los lugares más inaccesibles de la isla hacían frente a los continuos ataques de los españoles causándoles numerosas bajas. Vera, ante los pocos avances que conseguía en la operación de castigo que se había prometido tan fácil como la llevada a cabo anteriormente,  desesperaba en su campamento, por ello, optó por recurrir una vez más al engaño, conociendo la bondad y credulidad de los isleños, ideo un ardid propio del canalla que era. Pretextado la celebración de unas exequias por el difunto Hernán Peraza, mando a pregonar al son de trompetas y tambores, anunciando que aquellos isleños que no concurriesen serían considerados como autores o cómplices del ajusticiamiento. Engañados por el pregón, muchos gomeros que no estaban comprometidos con el alzamiento acudieron a la iglesia el día señalado por el pérfido Vera. Una compacta multitud de mujeres, hombres y niños, con el afán de probar su inocencia, se dirigieron a la villa y según se iban acercando al templo el general los acorralaba en lugar apartado y cuando juzgó inútil todo disimulo, los declaró prisioneros, sin oír sus justas protestas ni sentir el menor remordimiento por su criminal acción.

Tan pronto Vera tubo a los desgraciados y estupefacto gomeros, desarmado y a su alcance, condeno a muerte a los varones mayores de quince años procedentes de los distritos de Orone y Agana, y, a fin de que la ejecución fuese más rápida y ejemplar, a los que no ahorcaba o pasaba a cuchillo los colocaba en lanchas, y atados los brazos a la espalda, los echaba al mar en sitios bastante alejados de la costa. Las mujeres y los niños fueron vendidos en España, y algunos que habían conseguido ser desterrados a Lanzarote, el patrón del navío que los llevaba llamado Alonso de Cota, los arrojó en alta mar siguiendo las ordenes de Vera.

Este horrible genocidio, para mayor escarnio, tuvo su simulacro de juicio en La Gomera, por el cual Pedro de Vera aprovechó para continuar su orgía de sangre, implicando en el alzamiento a los gomero que residían en Gran Canaria, en declaraciones arrancadas a los desgraciados que sometió a horribles torturas. De regreso a Las Palmas el feroz genocida, hizo prender en una noche a todas las familias gomera que moraban en la isla condenando a muerte a los hombres y a perpetua esclavitud a las mujeres y niños. La hecatombe fue de tal magnitud que obligó a intervenir al obispo Fr. Miguel de la Serna, con lo cual consiguió que Vera acelerara la muerte de los desdichados, además de recibir la promesa de Vera de que si no cesaba en sus protestas le podría en la cabeza un casco calentado al rojo vivo.

Cuando Vera dejó la gobernación de Gran Canaria, en diciembre de 1489, fue recibido por los reyes de España con cariñosa solicitud y marcada benevolencia, a pesar de que tenían pleno conocimiento de los horribles crímenes cometidos por el carnicero, no solo no lo recriminaron, sino que lo destinaron a la tala de la Vega de Granada, y luego en el sitio de la ciudad. Con actitud tomada por los monarcas quedó en entredicho la supuesta política proteccionista de los reyes católicos hacía los canarios.

El Obispo de Canarias al ver mermado de manera alarmante el número de sus ciervos y por consiguiente sus diezmos, por acción depredadora de Pedro de Vera y Beatriz de Bobadilla, interpone recurso antela corona alegando que los gomeros vendidos tanto por Pedro de Vera y sus factores como por Beatriz de Bobadilla, eran cristianos, por lo cual no podían ser vendidos.

 Por tanto, el Obispo exigió la intervención de la corona a favor de los esclavizados gomeros, ésta que tenía entre manos los planes para la invasión y saqueo de América, además del continente y, por consiguiente era vital el mantener las cordiales relaciones que hasta el momento sostenía con el Pontífice Romano, verdadero árbitro en la distribución de las nuevas tierras a esquilmar y por las que litigaban las coronas de Castilla y Portugal,  accedió a los requerimientos del obispo, ordenando la puesta en libertad y regreso a las islas de los esclavos gomeros vendidos por Pedro de Vera y Beatriz de Bobadilla. Como la situación creada no era fácil de resolver mediante un decreto, la mayoría de los desdichados gomeros tuvieron. Los que tuvieron la oportunidad de regresar a su patria, tuvieron que pasar por una serie de vicisitudes de las cuales nos ocuparemos en el capitulo correspondiente.

Año 1492: Alonso Fernández de Lugo y sus tropas de mercenarios y excarcelados, desembarcan en el puerto de Tazacorte. Después de emplear las argucias menos heterodoxas que imaginarse pueda, y tras algunas escaramuzas con los cantones que se habían preparado para la defensa, consigue con engaños y en un acto de traición, sorprender a Tanausú y sus guerreros en la entrada de la Caldera de Taburiente. A partir de este momento, comenzó el saqueo inmisericorde de la isla capturando y esclavizando a los nativos tanto de los bandos guerra como de paces, los cuales fueron remitidos a los mercados esclavistas de España, conjuntamente con las pieles de los ganados depredados, orchilla y demás despojos. Con el botín enviado a España y formando parte del mismo, iba el valeroso caudillo palmero Tanausú, quien prefirió dejarse morir de hambre antes que llevar una vida de esclavo, protagonizando así la primera huelga de hambre que tubo lugar en Canarias.

Dada por sometida la isla, el esclavista Fernández de Lugo, reparte el dominio de las tierras y aguas despojadas entre los mercenarios que le acompañaron en la aventura y entre los mercaderes que le financiaron la operación. Dejando un presidio de guarnición y un gobernador, regresa a España para dar cuenta a los reyes católicos de los resultados de tan “gloriosa victoria”, y solicitar las capitulaciones para la conquista de la isla de Tenerife.

Los continuos desmanes que los conquistadores que quedaron en la isla, cometían en los atribulados palmeros, acabaron por agotar la proverbial paciencia de éstos, quienes decidieron alzarse contra el férreo gobierno de los extranjeros. Estando Lugo, enfrascado en la invasión de la isla de Tenerife, recibió noticias de la rebelión de los benahoritas y no queriendo ausentarse de esta isla, envío como su lugar teniente a la de La Palma (Benahuare) a  Diego Rodríguez de Talavera con una partida de treinta mercenarios. Llegados a la isla reunieron a un contingente de palmeros de los bandos de paces y con el resto de la guarnición, inició una operación de castigo, consiguiendo reducir a los alzados más que por las armas, por la argucia y engaños. Una ves cautivos, Talavera ejecuto ejemplar y “cristiana justicia” en los por segunda ves vencidos palmeros, pasándolos a cuchillo, ahorcándolos y, mandándolos vivos a la pira.

 La conflictividad social en las islas Canarias, ha sido una constante durante más de cinco siglos de opresión de un sector minoritario, pero pudiente de la población, sobre el resto de la misma. El sector más desprotegido, se vio siempre sometido, primero con la esclavitud, después por una situación de vasallaje, y posteriormente, obligados a sobrevivir bajo las férreas estructuras Caciquiles, las cuales no escatimaban – ni escatiman-medios para dominar todos los medios productivos del país.

       Todo ello motivó que en diversas épocas el pueblo se amotinase a pesar del pesado yugo que les tenían- y tienen puesto - en el cuello las estructuras dominantes.  Por ser sobradamente conocidos los alzamientos y motines que como consecuencia de las situaciones reseñadas, nos limitaremos a dar una nota cronológica de los mismos, evitando así al posible lector, un motivo más de aburrimiento al ojear estas páginas.

Año 1649: Una de las primeras medidas tomadas por los ediles del recién estrenado Ayuntamiento de La Orotava (villa exenta de La Laguna, noviembre de 1648) fue decretar la roturación de las tierras de las dehesas en Las Caletas del puerto, naturalmente en beneficio los propio regidores. Esta usurpación provocó una reacción popular en contra de tan injusta medida, pues con ella se privaba de los medios de subsistencia de una parte importante de la población. La justa sublevación popular se saldó con varios muertos y decenas de heridos provocados por las fuerzas de represión empleadas por  la oligarquía contra los desposeídos. En enero de 1649 el pueblo se subleva y un contingente de 600 hombres arrasan las tierras de la dehesa que ya habían sido sembradas, la situación se prolongó derivando en un sin fin de pleitos, arrestos y torturas, hasta que Felipe IV confirma el expolio de las tierras a los pobres campesinos en abril 1651.

    Año 1655. Como consecuencia de las epidemias sufridas, las muertes habían sido considerables, por lo que los campos de cultivo estaban prácticamente abandonados. En esta tesitura se encontraban las islas cuando el rey de España, ordena una leva en la colonia para incrementar sus tercios con destino a Flandes. Ante la desolada situación de las islas, el Cabildo de Tenerife interpone súplica ante el capitán general A. Dávila, rogando la suspensión de la misma, pidiendo que se realice con carácter voluntario, a lo que se niega el general. Este ordena a los capitanes que apresen cada uno a 8 hombres. Al punto los hombres jóvenes imitando a sus antepasados se alzan a los montes, escondiéndose en cuevas del interior. A pesar del alzamiento las tropas de ocupación consiguen apresar y encarcelar a 1.200 hombres, ayudadas por la burguesía local la cual estaba exenta de la leva forzosa amparada por sus privilegios, con lo que sus hijos quedaban libres de esta imposición, mostrando así a la corona española, la fidelidad debida a cambio de sus privilegios. Enterado Felipe IV de la deplorable situación porque atravesaban las islas ordena suspender la leva, aún así, son enviados de manera forzada 700 de los desgraciados que habían sido encarcelados.

    Año 1665: La casa Soler, pretende apoderarse del pueblo de Vilaflor, argumentado que se encontraba dentro de las tierras del mayorazgo, actitud que provocó el alzamiento del pueblo y parte de la comarca.

    Año 1666: Garachico-Tenerife. Algunos comerciantes ingleses crean una  compañía para monopolizar el comercio del vino con Inglaterra.

Año 1668: La Laguna-Tenerife. Algunos terratenientes intentan exportar granos, habiendo hambruna en la isla.

Año 1696: Chasna.Vilaflor-Tenerife. Oposición a las pretensiones de  la casa Soler, que intenta apoderarse de las tierras baldías, incorporándolas al Mayorazgo.

Año 1699: Gomera. Alzamiento de los pobladores contra los señores de la isla, en un intento de liberarse de la opresión señorial.

Año 1711: La Laguna-Tenerife. Se intenta exportar granos en año de extrema necesidad.

Año 1714: Isla de Lanzarote. Alzamiento de los vecinos al ser encarcelado  el síndico personero de la isla por ordenes del visitador de la Audiencia don Saturnino Daoix,

Año1715: Icod-Tenerife. El Alcalde real, con manifiesto abuso de poder registra varias casas de los vecinos.

Año1718 : Isla de Tenerife. Por los abusos de un juez español costó la vida de un factor.

Año 1718: La Orotava-Tenerife. Los poderosos intentan usurpar las tierras comunales de las dehesas.

Año 1718: Isla de Lanzarote. El Almojarife Lázaro Machín, intenta implantar la aduana,  el pueblo se rebela.

Año 1718: Valverde-Hierro.  Por la supresión del derecho de quintos e implantación de la Aduana.

Año 1718: Agüimes-G. Canaria. Alzamientos de los vecinos y las milicias  ante la pretensión del sargento mayor la isla Francisco Amoreto, de comprar con  métodos no muy ortodoxos las tierras de Sardina y Llano del Polvo, y intentar  “anexionarse” otras realengas.

Año1718: Teguise-Lanzarote. Resistencia de algunos regidores a la actuación del oidor de la Audiencia don Fernando Morrondo.

Año1719: Moya-G. Canaria. El vecindario desea expulsar,  al teniente de cura y al mayordomo, por estar  descontentos con los mismos.

Año1719: Tirajana-G. Canaria. El pueblo se alza contra el alcalde  de aguas Fernando Quevedo, por los abusos cometidos en los vecinos.

Año 1720: Teguise-Lanzarote. Al intentar imponer la Aduana el almojarife Manzaneda, el pueblo se rebela contra el gobernador  de la isla.                                         

Año:1720: Betancuria-Fuerteventura. Como consecuencia de la terrible hambruna que padecen los vecinos, estos deciden secuestrar el arca de quintos (los fondos de los impuestos).

Año 1720: Santa Cruz de Tenerife. El pueblo de Santa Cruz se alza contra  las arbitrariedades del intente Cevallos y su mujer, alentado el motín de manera indirecta,  por el capitán general, quien después  mandó a colgar de las almenas del castillo  de S. Cristóbal a varios de los   amotinados  y condenó a otros a galeras. Según fuentes españolistas este fue uno de los mejores capitanes generales que la metrópoli mandó a esta colonia.

Año 1720: La Vega-G. Canaria. El alcalde real y regidor perpetuo don Blas Carvajal, extorsionaba y injuriaba continuamente a los vecinos, a quienes además acosaba  con multas injustas, situación que motivó el amotinamiento.


Año 1721: Teror-G. Canaria. Los aguamangantes deciden usurpar  el agua del heredamiento de Tenoya,

Año 1722: La Aldea-Canaria. La actuación arbitraria de los  administradores del Marqués de Villanueva del Prado causan el amotinamiento de los vecinos.

Año1723: Telde-G. Canaria. Las multas y extorsiones impuestas por el alcalde real, propicia el alzamiento de los teldenses.

Año 1724: Guia-G. Canaria. Los moradores salen en defensa del alcalde, ante las diligencias practicadas contra este por el teniente corregidor don Juan Acedo.

Año1724: La Vega-G. Canaria. El sobre guarda del Monte Lentiscal, trata de impedir el aprovechamiento comunal.

Año 1734: Teror-G. Canaria.  Los vecinos se ven obligados a defender  sus derechos de riego con el agua de la  acequia de los Llanos de Teror.

Año 1736: Isla de Fuerteventura. Ante los continuos desfalcos que venía cometiendo el alcalde de la isla, los vecinos se amotinan para expulsarlo.

Año1742: Los Silos-Tenerife. La ocupación por parte de los terratenientes de terrenos comunales dedicados a  canteras y dehesas.

Año 1744: Isla de La Gomera. Los Gomeros se alzan contra una  vez más contra el régimen señorial.

Año 1744: La Vega-G. Canaria.   Los vecinos se alzan contra el alcalde  y regidor perpetuo don Juan de Meneses.

Año 1750: Telde-G. Canaria. Ante el intento de saca (exportar) millo en época de extrema escasez.

Año1750: Teror-G. Canaria. El pueblo se amotina ante el intento de  los herederos de Tenoya de romper las acequias y abercones.

Año 1751: Guía-G. Canaria. Contra los alcaldes de agua que iban  a registrar las acequias de los altos de Guía.

Año 1751:Guía-G. Canaria. Por las pretensiones del corregidor  Núñez de Arce de cobrar derechos por su visita.

Año 1752: Tejeda-G. Canaria. Los vecinos se amotinan por los continuos  abusos del alcalde don Sebastián Cabrera, al que estuvieron a punto de ejecutar.

Año 1762:   San Sebastián-Gomera. El pueblo sigue luchando contra el régimen señorial y contra la imposición de aduanas.

Año 1766: Telde-G. Canaria. Los vecinos se niegan a pagar la renta de almotacenazgo.

Año 1769: Teror-G. Canaria. Se crean graves conflictos sociales ante la entrega a los terratenientes de las tierras de la data de la Virgen, en la Montaña de Doramas.

Año1769: Gáldar-G. Canaria.Los vecinos se niega a pagar los impuestos sobre sitios realengos.

Año 1769: Haría-Fuerteventura. El pueblo se niega a recibir como párroco,  a fray Ignacio Ruiz.

Año 1770:S. Bartolomé-G. Canaria. Por la quema de un bardo, propiedad de  don Francisco Guerra de Yagabo.

Año 1771:Guía-G. Canaria. Amotinamiento por la roturación de  la Montaña de Guía y el encarcelamiento de algunos vecinos, que protestaron.
                                                                

Año 1772: La Esperanza-Tenerife. El poseedor del Mayorazgo de Coronado pretende apoderarse de las tierras de los Montes de La Esperanza.

Año 1772: La Aldea-G. Canaria. Los terratenientes proceden a la roturación  de tierras realengas.

Año 1775: Fasnia-Tenerife. Los vecinos exigen la puesta en libertad de los presos.

Año 1777: La Aldea-Tejeda-Artenara. La roturación de las tierras realengas por  parte de los poderosos provoca el amotinamiento de los vecinos de estos pueblos.

Año 1780: Arucas-G. Canaria. Se ignora el motivo que dio lugar al  amotinamiento. Posiblemente un asunto de tierras o aguas.

Año 1780: Gáldar-G. Canaria. Los campesinos se niegan a pagar  los censos impuestos sobre el agua de barranco Hondo.

Año1784: Maso. Is. La Palma. Conflicto suscitado por el reparto  de la dehesa de El Mocanal.

Año 1786: La Aldea-G. Canaria. Por negarse el Marqués de Villanueva  del Prado a pagar la mitad de los frutos de los terrenos de su propiedad.

Año 1786: Vilaflor-Chasna.Tfe. Los vecinos proceden al derribo  de las cercas levantadas por Chirino, Marqués de la Fuente de Las Palmas,  en su intento de apropiarse de las tierras baldías.

Año 1789: Gáldar-G. Canaria. En tiempo de suma escasez los vecinos  intentan impedir el embarque de granos por el puerto de Gáldar.

Año 1789:  Conil-Lanzarote. Los vecinos intenta evitar el relevo  del gobernador de armas en la isla.

Año 1790: Arico-Tenerife.Los moradores se revelan ante la usurpación de los baldíos.

Año 1797: Las Palmas-G. Canaria. La escasez de grano desemboca en  un tumulto popular.

Año 1797:La Vega-G. Canaria. La retención de las aguas de la fuente de las higueras por parte de los vecinos de San Mateo y el Madroñal, provocó el conflicto.

Año 1797: Guía-G. Canaria. Conflictos motivados por la usurpación  de las aguas del heredamiento de las aguas de la Vega Mayor de Gáldar.

Año1799: Telde-G. Canaria. La escasez y precios desorbitados de los granos desembocaron en un conflicto.

Año 1799: Guía-G. Canaria. La prohibición de la entrada de ganados al Montaña de Doramas, fue causa de graves conflictos.

Año 1799: Tirajana-G. Canaria. Los vecinos se niegan a pagar las multas que le son impuestas por roturación de tierras.

Año 1800: Arucas-G. Canaria. Ante la escasez de granos en la zona, se intenta impedir la salida de partidas del mismo procedente del Mayorazgo de Arucas hacía Tenerife.

Año1808: Agïmes-G. Canaria. Las actuaciones del escribano Quintana, provoca la quejas de los vecinos.

Año 1808: La Aldea-G. Canaria. Conflictos suscitados por el reparto de las tierras del Marqués de Villanueva del Prado.

    
Año 1808: Teror-G. Canaria. Los vecinos protestan por la ruina de la Iglesia.


Año 1808: Moya-Guía.G. Canaria. El reparto de tierras en la Montaña  Doramas, provoca enfrentamientos.

Año1809: Gáldar-G. Canaria.  Aunque se ignora el motivo, es posible que estuviese que ver con la tierra.

Año 1809: Arrecife-Lanzarote.  Conflicto surgido por la enajenación de la isla de la Graciosa.

Año 1810: Guía-G. Canaria.  Los vecino se niegan a pagar las  multas impuestas por roturar tierras en la Montaña de Doramas.

Año 1810:  Puerto de La Cruz.Tfe. Alzamiento de los vecinos de la Orotava  por la usurpación de las dehesas.

Año 1810: Güímar-Tenerife.  Disturbios a causa de la manipulación de los votos en las elecciones municipales.

Año 1810: Arrecife-Lanzarote.El pueblo se niega a que don Lorenzo B.  Guerra, sea nombrado coronel de la isla.

Año 1812: Tacoronte-Tenerife.  El derribo de unas paredes para la ampliación de la plaza de la iglesia crea enfretamiento con los vecinos.

Año 1812: Agulo-La Gomera.   Protesta vecinal por la extracción de granos.

Año 1812: Guía-G. Canaria.   No hay constancia del motivo.

Año 1813: Arucas-G. Canaria.  Los vecinos se oponen a los mandatos  judiciales del alcalde.

Año 1814: Teror-G. Canaria. Se crean conflictos por los repartimientos  de tierras en la Montaña de Doramas, llevados a cabo por los Ayuntamientos de Guía y Moya.

Año 1814: Guía-Moya. G. Canaria. Protestas contra la data de don Cristóbal V. Mújica.

Año 1817: Valsequillo-G. Canaria.  Conflictos derivados de la usurpación  de las aguas de la Vega Mayor de Telde.

Año 1817: Tejeda y Artenara.G.Canaria.  Por la usurpación de las agua que bajan a la Aldea.

Año 1818:   Santa Lucía-G. Canaria. Usurpación del agua de la acequia real
del Ingenio.

Año 1820: Guía-G. Canaria. Las pretensiones de don Juan G. Jaque, comandante accidental del Regimiento de Guía, de que la 2ª compañía de éste  Regimiento pasase revista en Gáldar,  fue la causa del amotinamiento.

Año 1820: Ingenio-G. Canaria. Los vecinos se oponen al decreto  de 8 de junio de 1813 que, entre  otras cosas, manda a acotar y cercar  los predios particulares.

Año 1822: Santa Lucía-G. Canaria. Se promueven disturbios al impedirse enterramientos en el cementerio parroquial.

Año 1822: Teror-Arucas y Firgas. G.C. Motín suscitado por el reparto que el Ayuntamiento de Moya trataba de hacer la Montaña de Doramas.

Año 1822: Teror-Arucas y Firgas. G.C. Contra la data de don Juan Laguna y las roturaciones que se estaban haciendo la Montaña de Doramas.

Año 1823: Agüimes-Ingenio- G. Canaria. La imposición de un juez de Letras, del partido de Telde, cuyo sueldo deben pagar los   vecinos mediante contribuciones, dio lugar al alzamiento.

Año 1823: Pájara-Bentancuria. Fv. Los vecinos se niegan a pagar las contribuciones de exportación en la playa del jurado

Año 1826: Moya-G. Canaria.  Se niegan los vecinos al traslado  de la imagen de San José a la parroquia.

Año 1832: Las Palmas-G. Canaria.   Los ciudadanos  se manifiestan a favor de la constitución.

Año 1834: Las Palmas-G. Canaria.  A favor de la constitución.

Año 1836: Las Palmas-G. Canaria.  Los vecinos se movilizan contra los  destrozos ocasionados en los pinares de la isla.

Año 1837: Tejeda-G. Canaria.  Los vecinos se amotinan y expulsan  al párroco don Pedro González.

Año 1847: Tejeda-G. Canaria. Movimiento vecinal contra la usurpación  de las aguas que bajan a la Aldea. 

Enero de 2012.
Tomado de: www.elcanario.net 
                                                                                        

martes, 20 de diciembre de 2011

LA VIRGEN DEL PINO Y LOS ESPAÑOLISTAS PUTATIVOS



LA VIRGEN DEL PINO Y LOS ESPAÑOLISTAS PUTATIVOS

Chaurero n Eguerew (I)

Durante los meses de agosto y septiembre hemos sido testigos del ingente despliegue ¿informativo? de la televisión supuestamente autonómica y supuestamente canaria en torno a esos bochornosos espectáculos presentados como romerías en honor de las vírgenes de Candelaria y de Teror, con especial énfasis en ese alarde de soberbia prepotencia de las fuerzas de ocupación  denominado procesión cívico-militar donde se exhibían ante el crédulo pueblo guanche y canarii  destacamentos del ejército español en Canarias armados hasta los dientes y provistos de cajas y pífanos de guerra.


Es doloroso y lamentable que actos religiosos como los que nos ocupan que deberían ser netamente espirituales, sean utilizados por el sistema colonial para hacer presente al pueblo sometido quienes continúan siendo los verdaderos amos de este colonizado país, desde las primeras invasiones de 1492 hasta la fecha. Causa profunda tristeza y vergüenza ajena el ver como se manipula descaradamente los más genuinos sentimientos de nuestro pueblo que desde tiempos inmemoriales ha venido mostrando a Nuestra Diosa-Madre Universal, Chaxiraxi, y sus aspectos como Abora, Moneiba, Tanit o Tara, sutilmente sincretizada por el clero católico usurpando sus sagrados atributos y transfiriéndolos a María como Virgen de Candelaria; Virgen del Pino; Virgen de Las Nieves; Virgen de los Reyes, de Guadalupe etc.

Es evidente que la iglesia católica apostólica romana en su afán por compartir el poder social y económico, continúa siendo el sostén del colonialismo en Canarias, participando abiertamente de estas humillantes exhibiciones militares y políticas mezclándolas con los mensajes de paz, naturalmente en este caso, de la paz romana...

Hacemos votos porque la iglesia católica en Canarias asuma sus responsabilidades históricas y haciendo un ejercicio de humildad, haga acto de contrición y pida perdón al pueblo canario por las atrocidades cometidas y toleradas por la misma contra nuestra gentes en nombre  de su Dios, deje de abanderar la ocupación y explotación de Nuestra Nación por el Estado español y, por el bien de sus fieles y de la sociedad en general asuma con valentía el inevitable proceso de descolonización e independencia en que estamos inmersos, quizás con ello podrían reparar en parte el terrible daño que históricamente ha causado a nuestro pueblo, ganándose así el reconocimiento popular y un puesto en la nueva sociedad para continuar ejerciendo de buena fe y en armonía con otras confesiones su magisterio en una Canarias independiente. 

Dicho lo anterior, vamos tratar de determinados aspectos relacionados con la veneración que tradicionalmente ha venido mostrando el pueblo canario hacia la divinidad, ciertamente profundamente influenciado por el catolicismo a raíz de la invasión del archipiélago por los mercenarios europeos.

El Pino canariensis Árbol Santo

El antiguo pueblo canario dotado de extraordinaria sabiduría no vivía de la naturaleza, vivía con la  naturaleza.

Su religión es tan abierta que necesita especialmente escenarios naturales donde imponen su señorío el cielo, la tierra, el viento, la planta, el ingenio animal. El guanche se funde con la naturaleza todo puesto en armonía, todo tendiendo a esa armonía natural tan admirada por Pitágoras y que más modernamente haría decir a Victor Hugo: “Hombres, no temáis, la Naturaleza conoce el Gran Secreto y sonríe”, frase filosófica que alude al destino de la humanidad y al gran plan.
Cabe dar una definición de naturaleza para mejor entender ese “vivir natural” del hombre guanche.
Dice E. May. “Entendemos por naturaleza el conjunto de todas las cosas corpóreas y de los fenómenos a ellas vinculadas, amén de los procesos y agentes que, de hecho o presuntamente, se hallan en su base cuya existencia y modo de ser son independientes de nuestra voluntad y de nuestra acción” (E. May, Filosofía natural).
El hombre de la tradición canaria, es un hombre religioso por tanto como dice M. Eliade, “la naturaleza nunca es exclusivamente “natural”, está siempre cargada de un valor religioso” pues los dioses han dejado sus marcas en la estructura del mundo que es “un organismo real, vivo y sagrado” (Mircea Eliade, Lo sagrado y lo profano).
Así miró el árbol y vio en él un prodigio, y un “milagro natural“ en que la vida es “simple”  también es “cambio”. Tuvo tiempo -antes que comenzara el colonialismo- para escuchar historias que son las de siempre, mirar cielos y horizontes tan velados para otras culturas, entrar en contacto con las fuerzas desencadenantes de todo lo que existe, y entonces se sintió parte del universo, pero parte sin la cual el universo no sería lo que es. Este sentimiento no fue de orgullo, fue reverencia y amor. Por eso pudo hablar de renacimiento, de resurrección porque cotidianamente veía el tiempo de la vida. Y entre los árboles el más sagrado es el pino, muchos de los cuales eran templos naturales tan arraigados en sus sentimientos que la religión invasora se vio obligada a sincretizar o “santificar” aquellos que el pueblo -aunque dominado-, no le permitió a los invasores que los convirtieran en victimas de sus hachas.
Así pudieron trasmitirnos la memoria de algunos Pinos Sagrados, verdaderos templos de la Divinidad en su aspecto como Achuguayu Dios protector de la Naturaleza, entre ellos el Pino de Teror, en Tamaránt, El Pino de La Victoria –primera ermita católica de esta localidad-, o el Pino del Cristo en Arafo, donde los Kankus (Sacerdotes guanches) acudían cada mañana a dar la bienvenida a la Diosa Magek, ambos en Chinech.
Otro ejemplar de Pino Santo es el de la Virgen de El Pino al que naturalmente dotaron de una ermita, situado en el término municipal de El Paso, en la isla Benahuare, la que aún se cobija bajo la sombra del inmenso pino canariensis, considerado el ejemplar más alto de Canarias y catalogado  botánicamente como uno de los mejores del archipiélago.
 La fábula de la “aparición” de la virgen
Antes de continuar estas líneas quiero dejar bien patente que no está en mi animo el ofender o menospreciar la devoción de mis conmatriotas veneradores de la para ellos Sagrada Imagen de la Virgen del Pino ni de ninguna otra, al contrario, cuentan con mi más profundo respeto y compresión  aunque esta devoción se manifieste de manera ignorantada gracias a los esfuerzos obnubiladores realizados por el sistema dominante.
En todo caso, en estas prácticas devocionales en lo más profundo de los sentimientos de todo canario, subyace  el ancestral amor y adoración que profesamos a Nuestra Diosa-Madre Universal.
Según las “piadosas” e ingenuas leyendas generalmente rodeadas de estudiadas nebulosas con que el clero católico siempre ha tratado de explicar al pueblo inculto las supuestas “apariciones” marianas, hay algunas relativas a la de la Virgen del Pino que aunque similares a otras muchas que circulan en el ámbito mariano no sólo en el Archipiélago Canario, también en América donde desarrollaron su labor catequista dominicos y franciscanos, reproduzco algunas de ellas para un mejor entendimiento del posible lector.
“Según la tradición popular, la imagen de la Virgen María apareció, de forma sobrenatural, en lo alto de un pino. Fernando Hernández Zumbado, en su novena a Ntra. Sra. del Pino (1782), explica el relato: “Nuestros padres nos han dicho que dirigidos por un resplandor maravilloso, la encontraron en la eminencia de un pino, rodeada de tres hermosos dragos, de cuyas ramas se formaba una especie de nicho; que una lápida muy tersa le servía de peana y que del tronco de aquel árbol nacía una fuente perenne de aguas medicinales”. La extraña lápida que sirvió de pedestal, con huellas podomorfas grabadas en la piedra, sólo fue vista por los pocos que subieron al alto pino, desapareció al caer el árbol.
El acontecimiento, según la tradición, tuvo lugar el 8 de septiembre de 1481, siendo venerada la imagen, además de por unos pastores, por el obispo fray Juan de Frías, prelado de la entonces diócesis rubicense. El episodio, de acuerdo con el relato tradicional, ocurría en pleno fragor de la conquista de Gran Canaria (1478-1483).
No deja de ser sintomático que un acontecimiento, considerado en la época tan extraordinario, escapara a los cronistas contemporáneos, que no tratan la aparición de la Virgen del Pino. Caso contrario, la Virgen de Candelaria, en Tenerife, fue protagonista de obras monográficas. Habrá que esperar al siglo XVII para que se ofrezcan las primeras versiones literarias sobre el hecho, que queda perfilado en relatos más o menos similares al de Francisco López de Ulloa (1646). Entre otros autores del Seiscientos que también tratan el tema, aunque más escuetamente, destacan el obispo Cámara y Murga, Núñez de la Peña, fray José de Sosa, Marín y Cubas, etc. Todos coinciden en señalar el carácter milagroso de la imagen y su peculiar aparición en un pino.” (Juan Sebastián López García, 1989)
“En el siglo XVIII, el franciscano fray Diego Henríquez escribe un manuscrito terorense en el que detalla brevemente el milagro de Nuestra Señora de la Virgen del Pino. En este documento, el religioso cuenta cómo el Capitán General Pedro de Vera, tras la conquista de las Islas, anda por los campos de Gran Canaria repartiendo tierras, aguas y cobijos a los conquistadores y soldados. En su recorrido, guiado por algunos habitantes de la zona, llega al término de Teror y allí le cuentan de la existencia de un gran árbol que contenía una rara maravilla. En las ramas de aquel curioso árbol se vislumbraba una estrella muy resplandeciente que nadie había podido alcanzar.
Cuando el Capitán General se acercó a aquella maravilla de la Naturaleza, que resultaba ser un pino de gran porte, vio en medio de sus gruesas ramas una imagen perfecta y bien tallada de una Virgen, con su hijo en brazos. Los conquistadores no daban crédito a lo que veían sus ojos y veneraron a la imagen que allí se erguía, en pie, sobre una piedra llana a modo de laja. 
A su regreso, los conquistadores transmitieron su descubrimiento al Obispo Juan de Frías, que partió hacia el lugar en donde se localizaba este hallazgo milagroso. Al llegar y levantar los ojos hacia el pino, el Obispo vio resplandecer a la Virgen tallada en el tronco del árbol. Dicen los manuscritos que el Obispo se arrodilló ante ella y la adoró con devoción dando gracias al Señor.”
Se hace cuando menos difícil el creer que 1481 en plena campaña bélica donde los canarii mantenían una continua guerra de guerrilla contra los invasores estos se atreviesen a internarse en las inmediaciones de  la selva de Doramas y, mucho menos el escarmentado por las armas guanches obispo Juan de Frías, verdadero capitán de la invasión y conquista, quien vestía por casulla una armadura, por mitra un morrión, por cruz una espada y como báculo una adarga, el cual cortó más cabezas de canarii que los mercenarios laicos.
No es  gratuito el hecho de que muchas imágenes sagradas para el cristianismo aparecieran de forma milagrosa en las tierras invadidas y conquistadas por los cristianos, ya que ello formaba parte de todo un sistema de pensamiento en el que la conquista de una nación era seguida de forma inmediata por la instauración de la religión cristiana.
La otra versión del Pino Santo de Teror
Veamos otro aspecto del Pino y Santuario  Guanche Sagrado de Teror visto por una mente científica como es la del Dr. Luis Barrios:
[…] A continuación sometimos este corpus a un análisis comparativo con las tradiciones descritas en (Servier,1985). Como resultado de este proceso llegamos, entre otras, a las siguientes conclusiones, que pasamos a exponer muy sucintamente:
-El santuario estaba compuesto por los siguientes elementos:

Un pino canario con tres dragos gemelos plantados en su copa a unos 30 metros de altura. Los dragos encerraban entre sus raíces una piedra con un grabado formado por la silueta de dos pies. Completaba el santuario una fuente que manaba al pie del Pino, considerada medicinal por los antiguos canarios y seca poco después de la conquista.

-Las tradiciones del Pino de Teror tienen su origen en la cultura de los anti­guos canarios.

-En el Pino de Teror tenían éstos simbolizada la tumba de un antepasado pro­tector, cuyo  nombre —no conocemos otro— sería precisamente Aterure.

La prueba definitiva de esta hipótesis construida sobre paralelos antropológicos actuales con el vecino continente, la constituye un testimonio oscuro de Marín que refrenda ¡en 1687! lo expuesto:
“Lo qe piadosamente se tiene es qe en aquellas piedras, i tierra onde estaban plan­tados los dragos, devía estar el cuerpo de algún Varón Sancto que en la Ysla muriesse (...)” ( Marín, 1687: 93r)
-El núcleo de este simbolismo lo constituirían los tres dragos encerrando en­tre sus raíces la piedra con el grabado podomorfo. Precisamente, un árbol encerrando entre sus raíces una piedra simboliza en el pensamiento norteafricano tradicional la unión de las dos almas que constituyen la personalidad, humana: nefs y rruh, constituyendo a menudo lo esencial de un santuario.
Esto nos lleva a considerar que los canarios creían en esta dualidad del al­
ma. Algo de lo que no hemos podido encontrar rastros en las fuentes escri­tas, pero que podemos probar de esta manera.
-Estas tradiciones canario-mazigias fueron sometidas a un intenso proceso transculturador con la llegada castellana, dando lugar al actual culto a la virgen del Pino de Teror...” (José Barrios García, 1993:111-113)
Es interesante recordar que los guanches creemos que el ser humano esta dotado de dos espíritus, el Espíritu Libre, el cual viaja  al Seno de la Diosa Magek una vez que el cuerpo fallece y el Espíritu Vital, el cual  queda en esta realidad durante un tiempo indeterminado cuidando de los suyos y del entorno donde desarrolló su vida terrenal.
En cuanto a los grabados podomorfos además de estar representados en la isla Erbania (Fuerteventura) principalmente en la Montaña Sagrada de Tindaya y en Chinhech en los alrededores de la Montaña Abimarge -en cuya cima existió un santuario guanche- también existieron unos grabados podomorfos conocidos por lo lugareños como “pie de la virgen” y que hoy yacen bajo una capa de asfalto, además de otro localizado en la Fuente la Bica, en La Matanza de Acentejo, al que denominan “pié del guanche”.

Estos grabados tienen sus paralelos en nuestro continente especialmente en la antigua Alta Nubia egipcia, en el lugar de Kolorodna que  se halla situados a unos seis kilómetros al sur del wadi Korosco. 

El yacimiento esta localizado en la orilla derecha del Nilo pasadas las agrestes alturas que limitan aquel wadi al Sur, frente a la cima coronada por la fortaleza turca. Unos tres o cuatro kilómetros más del caserío de Korosco, cuando ya el Nilo ha iniciado la curva famosa que lleva el nombre de este lugar, comienza a abrirse una meseta que se va extendiendo más y más frente a Amada, hasta el mismo Derr y aún algo más al Sur.  Estos grabados del yacimiento Nubios están datados en el 3800 antes de la era occidental actual.

Para concluir el tema de las “apariciones” considero de interés incluir una nota que en relación a la Virgen del Pino nos dejó el Coronel de su Majestad británica A. Burton Ellis, en un libro publicado en Londres en 1885 quien no dice:

“Entre otras imágenes extraordinarias de esta isla, una de las más extrañas es la que existe en la iglesia de Teror, una pequeña pero pintoresca aldea situada a unas once millas de Las Palmas. Es de madera, está cubierta de joyas y provista de cuatro brazos. Y lo que para alguien que conozca las deidades de La India supondría que intenta representar al dios hindú Visnú, aquí, sin embargo, es la Virgen, y la tradición asegura que hace algunos siglos se la encontró milagrosamente clava­da en un pino de un bosque cercano. No obstante, el motivo por el que tiene cuatro brazos es un misterio que dudo que in­cluso un sacerdote pueda resolver satisfactoriamente.” (A.B. Ellis, 1993: 55)

Los españolistas putativos
Quiero dejar constancia para que no se me califique de vulgar que putativo según mi diccionario enciclopédico Larousse significa “reputado, o tenido por pariente, no siéndolo. Que se supone que tiene una existencia legal, aun sin ser cierta, palabreja que tiene su origen en el latín “putativum”. Lo que viene al caso para ese grupo de criollos canarios  “más papistas que el papa” estómagos agradecidos, lacayos con aspiraciones de amos, que pululan medrando al servicio del poder colonial.
Esos españolistas  algunos imbuidos de buena fe, otros escudados en un adormecedor autoengaño, pero la mayoría son unos simples oportunistas que se contentan con medrar personalmente a costa del pueblo que dicen representar, contentándose con que sus amos de la metrópolis les permita vestirse –en un continuo carnaval-, de ropajes regios sin tener en cuenta que “el hábito no hace al monje”, fruto la mayoría de ellos de esa gigantesca máquina de lavar cerebros que son la universidades de España en Canarias, en las cuales se encargan de fabricar excelentes zombis dispuestos a servir de manera ciega, diligente y fielmente al colonialismo mental, político, económico, espiritual y social que el Estado imperialistaborbónicopesoistapepeistacocalista  mantiene en este desangelado y ocupado país del noroeste de África.
El imperio español en su desespero por el rotundo fracaso de su insostenible modelo neoliberal esta en su etapa mas peligrosa para la nación canaria.
En nombre de la “defensa de de la libertad y de los derechos humanos” se comenten centenares de violaciones todo lo estipulado en los fundamentos de las Naciones Unidas.
De sus mentiras invasoras se hacen eco los grandes medios de comunicación tanto de  la metrópolis como “canarios” al servicio de las grandes multinacionales y dueñas de los mismos y se esfuerzan mancomunadamente por convertir en verdad la más burda de las mentiras.
No es gratuito ni movido por un interés cultural el empeño que vienen mostrando los estamentos coloniales en Canarias, Gobierno supuestamente autónomo, Cabildos y Ayuntamientos en promocionar especialmente entre la juventud e incluso entre el sector de la población denominado de la tercera edad, el consumo de productos informáticos con el pretexto de un mayor acceso a la información.

Pero lo que realmente se persigue con estas campañas, es globalizar la información que reciben los ciudadanos, universalizar el pensamiento y inducir en la mente de los sometidos las opiniones subliminares vertidas por el imperialismo y, así, alejar cada vez más de la mente de la población canaria el sentimiento de pertenencia a un pueblo diferente y diferenciado que, en pleno siglo XXI continua colonizado por un Estado imperialista europeo llamado España.

Los invasores de pueblos  son llamados liberadores y los que luchan por su soberanía son llamados terroristas.
Son muchos los hijos putativos del colonialismo español en Canarias, pero hay algunos de ellos, integrados en partidos españoles y españolistas, que son sin duda alguna unos hijos putativos especiales.
Son los que apoyan y sustentan la expansión europea de la época moderna  adoptando principalmente dos formas: siguiendo fielmente las consignas de la metrópolis y facilitando la continuidad de la colonización,  la explotación de los recursos humanos y materiales del la nación canaria, a cambio de unos dragos (euros) y de inconfesables prebendas. Pero aún están a tiempo de rectificar, de devolver al pueblo algo de lo mucho que le han distraído moral y económicamente, aún están a tiempo de renunciar a la herencia ideológica de los invasores, aún están a tiempo si quieren…

(I) Seudónimo de Eduardo Pedro García Rodríguez.

Fuentes consultadas:

José Barrios García
Dos dibujos del Pino de Aterure
En: Strenae Emmanuela Marrero
Oblatae
Universitas Canariarum
Lacvnae. A.D. MCMXCIII

Antonio Enríquez Jiménez
En: BIENMESABE. Rev. Nº 230

Beatriz Hilda Ruiz
África. Su pensamiento tradicional
Ed. Clepsia. Buenos Aires 1991.

José Batllori y Lorenzo
La aparición de la Virgen del Pino
En:  Las efemérides, 7-9-1900 (Según A. Enríquez Jiménez, 2008)

Juan Sebastián López García
El programa iconográfico del retablo mayor de Teror (Gran Canaria)
Revista Virtual de la Fundación universitaria española
Tomo II-3. 1989.

Martín Almagro Basch y Martín Almagro Gorbea
Estudios de arte rupestre nubio
Ministerio de Asuntos Exteriores. Ministerio de Educación Nacional
Madrid 1968.

A.B. Ellis
Islas de África Occidental
(Gran Canaria y Tenerife)
Introducción: Manuel Hernández González
Traducción: José A. Delgado Luis
Edición de J.A.D.L. La Orotava 1993.