martes, 10 de junio de 2014

REZADOS CANARIOS (SANTIGUADOS)





Josefa Falcón Abreu

En la localidad de Icod de los Vinos se recoge una amplia muestra de plantas medicinales y remedios curativos. Hace décadas los habitantes de la localidad sabían remediar muchas de sus enfermedades, con rezos, hierbas, aceites, etc. Entre las plantas más comunes están el aceite de trigo, el poleo, un endemismo muy abundante en zonas de pinar y monte verde de la localidad, o el eucalipto planta introducida en las islas. También poseen propiedades curativas el laurel, el drago y el pino canario, entre otras.

En la localidad y hasta no hace mucho tiempo existieron las santiguadas y curanderas, personas que con sus rezados remediaban enfermedades y males tan conocidos en Canarias como el mal de ojo, el mal de aire y el cuajo. En diferentes barrios aún viven santiguadores y santiaguadoras que con sus oraciones curan diferentes males.

REMEDIO PARA CURAR LA MADRE
La madre o “mal de madre”, tiene su origen en la creencia de que la matriz tiene rejos como los pulpos que llegan a distintos puntos del cuerpo, uno de los remedios que se utiliza para tratar el mal, es el siguiente:


1 º METODO.

Se estrega el vientre con tocino sin salar luego se le pone una ventosa seca, al cabo de un rato se le quita la ventosa y se pone encima un caso pequeño lleno de agua caliente, pero forrado el fondo con un trapo para que no se queme. Se reza un credo, enseguida que se termina, se quita el caso y se le pone un polvo de tabaco y dos bizcochos mojados en aguardiente de caña, en cruz. Luego se faja y durante tres días se hace lo mismo.

2 º METODO

Para la mujer que padezca de la madre, se coge un poco de ruda, manteca de ganado, cebolla y aguardiente. Se maja todo esto junto, la cebolla, la ruda y la manteca misturada y luego se le pone el aguardiente, y se pone al fuego y desde que hierve y está tibio se pone a la mujer de espalda y desde la raíz del pelo hasta la cintura se estrega con lo que se deja dicho y luego se vuelve y desde el pecho se va estregando con lo mismo, hasta traerla al ombligo y luego se fríe un huevo y se le pone en el ombligo y se le da a tomar mucha sustancia y al terminar esto, se le echa por rezado la “bendición de Dios y la madre María vayas a tú lugar”


CHINECH UN CONTINENTE EN MINIATURA





Josefa Falcón Abreu

Nuestros paisajes antes tan verdes ya no lo son tanto, excepcionalmente la zona de la isla baja es la que permanece casi intacta… Apenas dejamos atrás el precioso pueblo de Icod de los Vinos la mirada se nos llena de verdor, es un privilegio poder contemplar esa belleza de extensos platanales con esas antiguas casonas… es un lugar que se debe cuidar para que siga siendo esa esmeralda vegetal que nos recrea la vista. Desde Icod a Buenavista la maravilla de nuestros platanales sirve, entre otras cosas, para darnos cuenta de lo hermosa que es esta isla, si miramos hacia el mar vemos entre éste y nosotros todo ese verdor y si miramos atrás nuestros montes con más verdor aun, al otro lado, hacia el Valle de la Orotava tenemos EL Rincón, otra bella esmeralda vegetal…y ya, por el sur extensos platanales….¡Ese es el paisaje que queremos para nuestra tierra! Un paisaje verde, lleno de vida, donde la mano del hombre se esmere en cuidar ese campo y esas cosechas, no más terrenos abandonados, la tierra siempre ha sido un medio de vida, la economía de nuestras islas depende mucho de ella, nuestros plátanos, nuestros tomates, estos últimos cada vez menos por desgracia, que pena… también nuestras papas y todo aquello que en nuestra bendita tierra se puede cultivar…una tierra cultivada da ese aspecto a las islas de estar vivas, ojalá no tuviéramos que importar ningún producto agrícola, Canarias es un tierra productiva, fértil, pero la agricultura siempre ha sido como la cenicienta del cuento y no tiene por qué serlo, es un trabajo dignísimo, lo único malo es que entre agricultores y consumidores hay muchas manos de por medio… Hoy ya tenemos mercados del agricultor que hacen que esas manos de por medio no sean tantas, pero esos mercados no pueden con toda la producción de nuestros campos y mucho menos con todos nuestros plátanos, la exportación sigue siendo imprescindible pero las competencias nos han hecho perder mucho mercado…Búsqueda de soluciones, señores políticos encargados de estos temas ¡a espabilar que para eso están ocupando esos puestos y ganando un sueldazo que nunca ganaremos nosotros ni en sueños! El sector agrícola, entre otros, lo está pidiendo a gritos, es más ¡lo exige!…Tamaragua amigos…

viernes, 6 de junio de 2014

Las añoranzas imperialistas de la derecha española-I




“Escrito para la Historia”: La independencia de Guinea (Capítulo 12)


El 12 de octubre de1968 se proclamó la independencia de Guinea Ecuatorial. El entonces ministro Manuel Fraga acudió en representación española.
Por Blas Piñar (Del libro “Escrito para la Historia”).- Uno de los episodios de nuestra política exterior para mí más doloroso fue, sin duda, el de la independencia de Guinea; y no sólo porque, como luego probaré, más que concesión supuso una condena a ser independiente, sino porque se trataba, como se demostró enseguida, del comienzo de un camino abandonista de la presencia española en el continente africano, opuesta a la consigna de Isabel la Católica. Al abandono de Guinea siguieron la “retrocesión” a Marruecos de Ifni, y el alejamiento del Sáhara. De esta retrocesión y de este alejamiento me ocupo en los siguientes capítulos.
De principio, hemos de sentar que la política de abandono nos fue impuesta. No obedeció, ni a un propósito inicial de España, ni a un deseo colectivo de las poblaciones autóctonas. La ONU, manejada hábilmente por los Estados Unidos, planeó, estimuló e impuso la política descolonizadora, que, en apariencia, y sólo en apariencia, tenía el atractivo de hacer independientes a los territorios colonizados, y, con ello, la realización por cada país, sin injerencias, de su propio destino. Pero como he señalado, se trataba de tan sólo apariencia, porque detrás de la descolonización política se ocultaba un propósito de colonización económica; y es evidente que un pueblo económicamente colonizado no puede ser un pueblo políticamente libre. Pero hay más: la penetración económica, con sus inevitables consecuencias políticas, llevó consigo una disputa, y en realidad una guerra fría, entre Estados Unidos y la URSS en los países “descolonizados”, para adueñarse de su riqueza e implantar estructuras políticas inspiradas en su propia y diferente ideología: democracia liberal o democracia popular. Muchas de las guerras tribales y civiles, con todo su dramatismo, son y han sido el fruto caliente de esa guerra fría.
La llamada descolonización fue aplicada, por otra parte, de un modo muy distinto. Las recomendaciones de la “Comisión de los 24”, encuadrada en el marco de la ONU, inoperantes e inútiles -por ejemplo, y en el caso que tan profundamente nos afectó como el de Gibraltar, que sigue siendo una colonia inglesa en territorio español- han funcionado como un “ucase” con respecto a Guinea, Ifni y Sáhara.
Por otro lado, la “descolonización”-prematura e imprudente- ha sido desastrosa para las poblaciones que la han sufrido y la sufren. El fenómeno de la hambruna y el masivo y preocupante de la inmigración a Occidente, y en especial a Europa, es el resultado inesquivable del desmantelamiento del tejido productor y cultural autóctono que en los países “independientes” habían creado las naciones colonizadoras.
La contradicción entre la política descolonizadora de los Estados Unidos y la que ha presidido su propia política exterior, salta a los ojos. Los Estados Unidos no han descolonizado ni Alaska ni las Islas Hawai. Ambos territorios , que nada tienen que ver, en ningún aspecto, con la nación “descolonizante”, fueron declarados parte de la misma, en calidad de Estados, y dos estrellas se añadieron a la enseña norteamericana. Incluso Puerto Rico, arrebatado a España, y cuya filiación hispánica es indiscutible sigue -a pesar de esa política descolonizante- vinculado estrechamente a Estados Unidos bajo la fórmula de “Estado asociado libre”, que, a cambio de ayudas económicas, nutre en gran medida sus efectivos militares.
Además, muchos de los argumentos que se esgrimen para justificar la colonización son contradictorios con el ideal que se propugna de Estados plurinacionales, naciones pluriculturales y paises pluriétnicos.
Con este preámbulo, que sirve de composición de lugar, entro en el tema guineano, tema que, geográficamente, afecta a un enclave insular y otro continental en el Occidente de Africa. El continental- Rio Muni- comprende un territorio lindante con Camerún y Gabón. El insular, en el golfo de Biafra, comprende, como isla más grande, Fernando Poo y las más pequeñas de Corisco, Elobey Grande, Elobey Chico y Annobón. .
Por el Tratado de El Pardo, de marzo de 1778, Portugal, a cambio de la isla Catalina y la colonia de Sacramento, en América del Sur, cedió a España la soberanía de Fernando Poo y Annobón y el derecho a comerciar en la costa africana occidental. Por el Tratado de París, de 27 de junio de 1900, los 200.000 km2 que correspondían a España en la Guinea continental, conforme al Tratado de Berlín, quedaron reducidos a los 26.000 km2 que hoy constituyen Río Muni. Fue la tenacidad del diplomático Fernando León y Castillo, la que consiguió conservar para España este territorio. En reconocimiento a su titánica labor, fue nombrado marqués del Muni, en ese mismo año.
En 1843, con la llegada a Fernando Poo de la expedición de Juan José Llerena da comienzo la enorme tarea de elevar el nivel de vida de sus habitantes. En Santa Isabel eran entonces unos seiscientos, y de los mismos solo dos españoles..
Para darnos cuenta del papel no colonialista sino colonizador que España ha desempeñado en el continente africano, y especialmente en Guinea, conviene transcribir lo que José Baró Quesada escribía en Fuerza Nueva (número 47, de 2 de diciembre de 1967)”: La Guinea ecuatorial no es ningún negocio para España. Nos produce muchos gastos y muy escasos beneficios económicos; todas las ventajas de orden material y espiritual son para los guineanos a quienes España ha llevado, como a tantos otros de la tierra, la civilización cristiana occidental. Fuera del amor hacia ellos, como a una provincia española más, no tenemos ningún interés traducido en números por esos fraternos territorios de color”.
El general José Diaz de Villegas, al que cita Baró Quesada, en una conferencia que pronunció en la cátedra Palafox de la Universidad de Zaragoza el 31 de enero de 1967, dijo refiriéndose a la obra de España en aquel territorio: “Nuestra Guinea constituye un óptimo en el mapa de Africa y en toda la región ecuatorial. En el orden sanitario, Fernando Poo posee una cama hospitalaria por cada 113 habitantes; Río Muni, por cada 215; el Tchad , por cada 1410 y Nigeria , por cada 2600. A su vez, hay un medico, en Fernando Poo, por cada 9600, mientras que en Camarones hay uno por cada 20000 habitantes; en Nigeria por cada 58.000; en el Tchad por cada 60.000, y en Etiopía, por cada 165.000. Mientras que por cada 100.000 kilómetros cuadrados hay 4,2 kilómetros de carreteras en nuestra Guinea, en Camarones hay 2,5 ; en el Congo ex francés , 1,7 ; en el Gabón vecino , 1,5 ; en la República centroafricana , 1,2 y en la del Tchad , 0,8. Mientras Guinea española cuenta con 12,7 escolares por cada 100 habitantes, y el Sahara español 7,4, en Marruecos hay 7,3; en Senegal 3,7; en Nigeria 3,3; en Mali 1,4 y en Niger 1,09.
La renta per cápita es también muy superior en nuestros territorios. Tanto que Fernando Poo dispone de una renta por habitante, superior, incluso, a la de diez de nuestras provincias peninsulares.
“Tal ha sido y es la obra española en Africa que a veces se nos niega o no se quiere comprender. España gasta por habitante allí mucho más de lo que gasta por cada peninsular. En casas, hasta cuatro veces más. Y es que España colonizó siempre , y no explotó jamás. He aquí lo que , con frecuencia, parece que no quieren perdonarnos algunos. Aquellos, precisamente, para los que lo material prima sobre lo espiritual”
Cuando Guinea se separó de España la renta per cápita a que antes aludíamos estaba por encima de la de algunos países europeos, y no había un solo desempleado. Dejamos, además , dos hospitales generales , uno de ellos en Bata , capital de Rio Muni con 500 camas, varios hospitales menores y dispensarios médicos, en quince puntos de país ; una Escuela de formación profesional, dos Institutos de segunda enseñanza, ochenta escuelas de educación primaria, y seis ciudades residenciales con un total de 500 viviendas.
En 1901 comenzó a publicarse el primer periódico con el título de El Eco de Fernando Poo; en 1904 se inauguró el primer cine; en 1913 el primer ferrocarril de cremallera. España dejó, sin compensaciones, los edificios del Gobierno General, Correos y comunicaciones, Cuartel, Misión, Aduana, Jefatura de Obras Públicas y Cámara Agrícola, entre otros, y en pleno funcionamiento una cadena de Televisión.
Andrés Revesz escribió un artículo en ABC, de 11 de febrero de 1964, que tituló, refiriéndose a Fernando Poo, una isla de encanto, en el que definía a Santa Isabel como “una ciudad de estilo colonial, simpática, clara, sonriente, en medio de una lujuriante vegetación. La impresión no es realmente africana; es mas bien antillana. (España ha conseguido) elevar a los habitantes de la isla, lo mismo que de Río Muni, a la civilización cristiana y occidental. Blancos y morenos se mezclan instintivamente”
El subsecretario adjunto norteamericano para Asuntos Africanos exclamó en 1963, al conocer personalmente el trabajo de España en Guinea: “¡Dios bendiga esta obra!”.
Españoles de ÁfricaRamiro Santa María – con una visión ya retrospectiva -, en el informe que publicó Fuerza Nueva, en su número 77, de 10 al 17 de octubre de 1981, destacaba la “abnegada labor de los médicos españoles que ocupan los puestos de sus un día antecesores, que desterraron la enfermedad del sueño, dejaron en límites ínfimos el paludismo, acabando con otras epidemias; fomentaron la natalidad infantil y prestaron servicios en los hospitales y en la leprosería de Micomeseng, que era una de las mejores del continente africano, llevando la sanidad hasta los más apartados rincones de la selva. Magnífica la labor de esos maestros que han recogido la antorcha de la enseñanza y el mantenimiento del idioma español, que llevaron un día a tierras ecuatoguineanas el explorador Iradier y el brigadier Conde de Argelejos”.
El proceso de la independencia tuvo, como “obertura y prólogo”, la autonomía de Guinea. La autonomía -yo al menos lo comprendí enseguida- no era un fin al que nosotros jamás nos opusimos, siempre se tratara de una autonomía administrativa, aconsejada y aconsejable, por muchas razones y, entre ellas, la distancia: cuatro mil kilómetros en vuelo directo desde la Península y seis mil por vía marítima.
El proyecto de Ley de Bases sobre el Régimen Autónomo de la Guinea Ecuatorial, se publicó en el Boletín Oficial de las Cortes, de 15 de octubre de 1963. La autonomía, que fue aprobada por las Cortes el 28 de noviembre de 1963, no era otra cosa que un puente hacia la separación. Entre los procuradores que juraron su cargo al comenzar el pleno ese día, estaba el guineano y presidente de la Diputación de Río Muni, Federico Ngomo Nandong. Leído el proyecto de ley de Bases sobre el régimen autónomo de la Guinea ecuatorial hizo uso de la palabra, en nombre de la Comisión que lo había elaborado, don Wilwardo Jones Níger, alcalde de Santa Isabel. Su discurso, que escuché desde mi escaño con gran atención, fue magnífico. Suyas fueron estas palabras: “ En el proyecto que hoy se presenta a la aprobación de las Cortes se plasma y materializa la evolución iniciada en 1959, al reconocer la condición jurídico- política de las provincias de Fernando Poo y Río Muni. Esta autonomía no supone ruptura con el poder central ( y sólo ) registra el reconocimiento de la personalidad de la Guinea ecuatorial”.
La prensa puso de relieve que “los procuradores, puestos en pie, tributaron al señor Jones una cálida ovación, al afirmar que él era “un español de África”. Me emocioné profundamente al oírlo. Con Jones, exiliado en Nigeria, mantuve contacto epistolar después de la independencia.
Es importante, para entender el clima del proceso que analizamos, recordar lo que cerrando la sesión del 28 de noviembre de 1963, dijo don Luis Carrero Blanco entonces ministro subsecretario de la Presidencia. Lo transcribo de la crónica de ABC del día siguiente :
“Lo cómodo para España sería abandonar esos territorios a su suerte, pero la política cristiana, que forma parte de su norma, no lo permitirá. Una independencia absoluta sería el hundimiento total de esos territorios, y a los que lanzan sus campañas en pro de la independencia yo les pregunto si pretenden que se trate de cometer un crimen más en nombre de la libertad.
“Para devolverles la tranquilidad perdida, como un paso más en el proceso normal de su progreso y para que los hombres de buena voluntad del mundo vean la rectitud de intención de España, el Gobierno presenta hoy a la aprobación de las Cortes un proyecto de Ley de Bases estableciendo un régimen autónomo en su gobierno y administración, que ha sido elaborado de perfecto acuerdo con las representaciones libremente elegidas por los habitantes de aquellos territorios, aunque otra cosa digan, faltando descaradamente a la verdad, unos pocos que voluntariamente se fueron al extranjero a estudiar una independencia que sería una estafa para sus hermanos de la Guinea ecuatorial.
“Si esa Ley de Bases merece vuestro voto favorable será sometida, antes de ser sancionada por el Jefe del Estado, a plebiscito en el que participarán todos los hombres y mujeres mayores de veintiún años que reúnan la condición de ser nacionales y vecinos de Fernando Poo y Río Muni. Si la mayoría dice “si”, será que aceptan el nuevo estatuto; si dijeran que “no”, será que quieren seguir con el que actualmente está vigente”.
La crónica de ABC concluye así: “con el voto en contra de don Blas Piñar quedó aprobado el dictamen” .Quedarse solo, y puesto en pié , ante una Cámara que con esta sola excepción , pensaba o, al menos, manifestaba una opinión diametralmente distinta, es duro y desagradable. Pero el imperativo de la conciencia exige la superación de las posturas cómodas e irresponsables.
El referendum se celebró el día 15 de diciembre de 1963. Los guineanos con derecho a voto fueron 126.378. Votaron 91.980, un 73 % del censo electoral. A pesar de que en Fernando Poo, de 12.490 votantes, se pronunciaron para el no 7.150 y por el sí 5.340, ganó el sí, por el apoyo que el mismo recibió de la mayoría pamúe de Río Muni.
El régimen autonómico entró en vigor el 1 de enero de 1964, y llevó consigo, lógicamente la constitución de un Gobierno. Ocupó la presidencia del mismo Bonifacio Ondó Edu. La vicepresidencia correspondió a un auxiliar administrativo, que no se había destacado como entusiasta ni de la autonomía, ni de la independencia, Francisco Macías Nguema Bigoyo, no católico y de familia pamúe. En alguna parte leí que en el curso de la visita de un grupo guineano al general Diaz de Villegas, director general de Plazas y Provincias Africanas, Macías, dirigiéndose a él, exclamó: “Usted es mi padre”.
Suspendido el régimen de autonomía el 17 de febrero de 1968, para iniciar el proceso de la independencia, se dió paso a los partidos políticos. Se fundaron, que yo recuerde, MUNGE (Movimiento para la Unidad de Guinea Ecuatorial); IPGE (Idea Popular de Guinea Ecuatorial); MONALIGE (Movimiento de Liberación de Guinea Ecuatorial), y Unión Bubi.
El paso siguiente a la autonomía fue la independencia. Las presiones  “descolonizadoras”, a las que hay que añadir el deseo de Camerún de incorporar Guinea a su República Federal, consiguieron que, para el logro de su objetivo deseado y último, se acordara por el Consejo de Ministros celebrado en San Sebastián el 10 de agosto de 1967, convocar una Conferencia Constitucional, que abriría sus sesiones el 30 de octubre, con el fin, según el ministro de Asuntos Exteriores de “poner en manos de vuestro propio pueblo el destino de

FUERTEVENTURA





Josefa Falcón Abreu


Fuerteventura,
cual rosa que lleva el viento,
el aire te va rompiendo
los pétalos de tu cara.
Isla llana y alargada,
distinta de tus hermanas,
isla de Fuerteventura:
Erbania, Capraria,
Planaria o Maxorata.
Tus tierras, siempre sedientas,
no reciben de los cielos
el agua necesitada,
y para calmar su sed
la sacan de los más hondo,
desde tus propias entrañas.
Más, a pesar de un paisaje
de vegetación escasa,
reluces cual una estrella,
eres coqueta, eres bella,
y cual novia enamorada
vistes, sensual y elegante,
magnífico traje blanco
que te regalan tus playas,
y tocado, color azul,
el cielo y el mar atlante.
Y el viento, que siempre sopla,
y del que eres enamorada,
te peina onduladas dunas
que dan candor a tu cara.
Fuerteventura,
cual rosa que lleva el viento,
el aire te va rompiendo,
los pétalos de tu cara. (Josefa Falcón-Assidd n Wayyur)
Junio de 2014.

martes, 3 de junio de 2014

SOBERANO GOFIO EN POLVO





Josefa Falcón Abreu

Soberano gofio en polvo,
sustento de mi barriga,
el día que no te como,
para mí no hay alegría...


Así dice esta copla popular dedicada al gofio, nuestro alimento más antiguo y más representativo de todos los que componen nuestras comidas más nuestras y que sigue estando presente en nuestras mesas. De origen bereber lo hemos heredado de nuestros antepasados los guanches. Todavía aquí, en los pueblos, hay quienes cultivan los cereales con los que se elabora este alimento, que suelen ser: trigo y millo -aunque también se hace con otros cereales, estos, son los más usados para ello- y lo llevan a los molinos de gofio para ser molido y luego a sus mesas para acompañar: Leche, potaje, escaldón y por supuesto amasado. He tenido ocasión de disfrutar el delicioso sabor y el maravilloso olor que desprende recién molido. En la época anterior a la conquista los antiguos pobladores de las Islas Canarias consumían este alimento amasándolo con agua y sal en su forma más básica o utilizando frutos secos. Se solía utilizar un zurrón para amasarlo. Actualmente también se suelen elaborar con él helados y otros postres. Pero nuestro gofio ha traspasado fronteras y ya lo consumen también en el extranjero. Sabemos que nuestro escaldón también es muy demandado por los turistas que acuden buscando comida tradicional canaria en nuestros restaurantes de las islas solo que en algunos han tenido la idea...- no se ni como llamar a esa idea-de ponerlo en sus menús con el nombre de "Pudin guanche", y que yo sepa aquí es escaldón que no pudin. Yo, como canaria que soy, doy buena cuenta de este alimento en ciertos platos, un buen escaldón sabe muy bien y si es en un día frío, tanto mejor. A él, al gofio , le han cantado miles de coplas, también yo me he atrevido con algo:

EL GOFIO
Me fui pa la era a trillar el trigo,
llené una talega y lo llevé al molino.
Pedí al molinero que me lo moliera,
que bueno está el gofio que dio mi cosecha.
El gofio canario, bendito alimento
que come el canario para su sustento.
Con leche, potaje, amasado o revuelto,
o en un escaldón del sancocho hirviendo
te da fortaleza y te da energía,
¡que bueno es el gofio de la tierra mía! (Josefa Falcón)
Junio de 2014.

lunes, 2 de junio de 2014

SALA DE LOS PROCESOS SUMARISIMOS DEL EX CONVENTO DE SAN FRANCISCO (ICOD DE LOS VINOS)




Josefa Falcón Abreu

Se encuentra en los Bajos de la actual Biblioteca Municipal de Icod, en el Ex Convento de San Francisco. Cuentan los que la han visitado, que hasta hoy se pueden observar los impactos de bala en las paredes, de lo que parecen ser ajusticiamiento durante los momentos de la Guerra Civil Española, de quién sabe que personas… También existen comentarios entre susurros que por aquellas estancias del Ex convento, se oyen ruidos y se ven sombras las sombras de los condenados en esos procesos.

•Breve crónica de cómo se vivió en la provincia de s c Tenerife y en particular en Icod, el alzamiento nacional.

- En las Canarias Occidentales -Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro- hubo unos dos mil desaparecidos, de los que más de mil seiscientos fueron asesinados en Tenerife. los cuerpos de la mayoría, arrojados al mar o enterrados en fosas anónimas, no han sido encontrados

- Acción Ciudadana y Falange Española fueron las organizaciones paramilitares encargadas de la represión, de ellas salió el grueso de los integrantes de las ‘Brigadas del Amanecer’, cuadrillas de asesinos que fueron completadas con miembros del Ejército y de la Guardia Civil

- Los militares rebeldes fueron el principal poder fáctico y oficial en las Islas, sobre todo durante la guerra, por lo que fueron los máximos responsables de lo acaecido. La Iglesia no hizo nada para detener la matanza; al contrario, muchos de sus miembros la justificaron y alentaron

- La postura de la oligarquía canaria no se debe a una mera inercia, ya que reflexionar sobre lo ocurrido durante la guerra civil y la larga posguerra le llevaría a reconocer la ilegitimidad de su poder y de los beneficios que la situación le supuso y le supone.

La actuación del franquismo en Canarias durante la guerra civil y la posguerra fue un genocidio, una guerra de exterminio, unos asesinatos masivos realizados de forma consciente bajo una dirección política y con el objetivo de destruirlas organizaciones populares que ponían en cuestión el poder y los privilegios de las castas gobernantes. Pero estas acciones no las realizaron sólo el Caudillo y sus ministros, sino que contaron con la colaboración de amplios sectores de las clases dirigentes locales, que nunca han reconocido que hubieran cometido nada ilegítimo, ilegal e injusto. A eso se debe en gran parte el hecho de que la memoria histórica de aquellos años terribles sea sistemáticamente silenciada. Ramiro Rivas García es historiador, autor de la obra ‘Tenerife 1936. Sublevación militar, resistencia y represión’

La recuperación de la memoria histórica de los años de la guerra civil y el franquismo en Canarias tropieza con muchos obstáculos. El Archipiélago constituye, a mi juicio, el área más atrasada del Estado español en este sentido, el lugar donde se han producido y se mantienen las mayores resistencias a avanzar y ello obedece, sin duda, a la naturaleza de los acontecimientos a recuperar. Se ha constatado, sin embargo, que existe un ansia popular por conocer lo que pasó. La mejor prueba es que todo lo publicado sobre la guerra civil en Canarias ha sido un éxito de ventas, y a pesar de que el conocimiento que se tiene sobre algunos de estos acontecimientos históricos es disperso, fragmentario, desigual, inclusive confuso y con enormes vacíos, es cierto que hoy se conocen bien muchos de los hechos más importan­tes, su desarrollo, sus consecuencias, sus autores y sus víctimas. Aún así se mantiene un espeso silencio oficial y hay, además, como un cierto manto de temor e incomodi­dad cuando se trata de mencionar los actos más escabrosos del período.
Junio de 2014.

domingo, 1 de junio de 2014

LA FUENTE DE LA GUANCHA




Josefa  Falcón Abreu

La fuente de La Guancha. Aproximación al origen de un pueblo

Escrito por: jecalorena el 23 May 2008 - URL Permanente

Aunque no hay constancia histórica del hecho que vamos a describir, pues una leyenda es un relato parcialmente histórico que la tradición va elaborando, si se puede decir que, basándonos en los datos reseñados en diferentes publicaciones de la época y en una importante presencia de restos de origen aborigen, que están presentes en diferentes colecciones –muchas de ellas donadas al Museo de Ciencias Naturales y de Antropología de Tenerife-, si podemos situar en torno a finales del siglo XV o principios del XVI el origen de la leyenda.

Hay que tener en cuenta que La Guancha carece de su primigenio archivo, que estuvo localizado en unos primeros instantes en lo que se conocía como la casa de La Alhóndiga, ubicada en el costado norte de la Plaza de la Iglesia, y que sufrió un devastador incendio allá por 1888, sede además por aquel entonces de su ayuntamiento. Por ello no se conservan documentos de la época, ni hasta la fecha han sido encontrados duplicados u otro tipo de documentos que puedan dar fe del origen del pueblo. Cualquier reseña de tipo histórico –eso sí, muy adelante en el tiempo- hemos de ir a buscarla al archivo eclesiástico de la parroquia.

Por lo tanto, el origen de La Guancha se basa en una leyenda, con ciertas pinceladas de historia, pero una leyenda al fin y al cabo. Como tal es libre de ser interpretada, y al pasar de generación en generación ha podido sufrir alteraciones que hayan modificado su primer origen.

Aunque hay un nutrido grupo de personas (escritores, maestros, periodistas, cronistas, etc.) que se han intentado aproximar al origen del pueblo a través de distintas publicaciones, no hay una constancia fidedigna, de verdadero origen histórico y con base documental, que demuestre otra cosa que la conocida leyenda cita.

Si podemos decir –y esto está recogido por los cronistas de la época en distintas publicaciones que han llegado hasta hoy- que, en la época prehispánica el principal núcleo aborigen debió de situarse en el entorno de lo que hoy es conocido geográficamente como la Fuente de La Guancha, y todo ello por la abundancia de manantiales, y lo importante que es el agua para darle forma a cualquier tipo de comunidad. Así lo atestiguan los hallazgos de grandes vasijas de cerámica.

Muy cerca de aquí, apenas a doscientos metros, en la cueva-habitación guanche de la zona conocida por La Hoya, Don Francisco Domínguez Pérez descubrió un molino manual de piedra allá en los inicios del siglo XX. En sus proximidades se hallaron además fragmentos diversos de cerámica, propia de la alfarería guanche, y abundantes piezas de obsidiana y conchas.

Ya en una zona más elevada, en Hoya Brunco, se han hallado también cuevas sepulcrales. También en la zona conocida por Los Cabocos (Santa Catalina) han aparecido piezas de cerámica. En la costa, donde se llevaba el ganado por sus pastos en invierno, no existen cuevas por ser malpaís, y se recurre al abrigo o a la construcción de refugios de piedra, quedando algún ejemplo en pie hoy en día.

En los barrancos de cumbre, a medida que se asciende a cotas más altas, se encuentran aún algunas cuevas y abrigos utilizados por los aborígenes para la trashumancia en busca de pastos para alimentar el ganado. Se conservan los vestigios de un estacionamiento (lugar de parada con el ganado) en Los Celajes (Santa Catalina), al borde de un filo volcánico.

Resulta muy interesante saber, pues tiene su importancia histórica que, una vez culminada a finales del siglo XV (1496) la conquista de la Isla, las tierras de La Guancha no fueron codiciadas por los conquistadores por los pocos alicientes de los malpaíses de la costa y los montes de los altos. Ahora bien, al tener que explorarse el territorio recién conquistado a los aborígenes, surgen varias hipótesis sobre la llegada a estas tierras de los primeros conquistadores.

La más extendida entre las personas que han escrito sobre el particular, en diferentes colaboraciones en medios de prensa y en algunos libros, hablan de un nutrido grupo de soldados del conquistador Don Alonso Fernández de Lugo, al mando de un capitán, probablemente en viaje de exploración, que partieron de El Real (campamento) instalado en el municipio de Los Realejos; ascendieron por las laderas de Tigaiga; atravesaron los campos de Icod de los Altos -antiguo Icod de los Trigos-, las actuales Tierras de Mesa, Las Rosas y llegaron a la campiña, donde se encuentra circunscrito el casco urbano de La Guancha.

Estos parajes estaban llenos de bosques y malezas muy tupidas. Ya cansados y agotadas sus fuerzas del subir y bajar, un grupo de hombres buscó una fuente o manantial donde dar de beber a sus caballos y tomar merecido descanso.

“Encontraron una abundante fuente pero, la sorpresa del capitán y sus soldados fue grande al divisar entre aquella fronda, la esbelta silueta de una mujer aborigen, que mostraba en su cara hermosos rasgos femeninos, recogiendo agua con una vasija.

La sorpresa fue tal por parte de ambos. Al sentirse sorprendida por aquellos extraños hombres la mujer huyó por entre la maleza, desapareciendo de la vista anonadada de aquellos soldados.

A las órdenes del capitán, cuyo corazón quedó prendado de aquella belleza inusual, la buscaron con presteza sin suerte. En fechas sucesivas, y en esperanzadores intentos, volvieron por el lugar que con añoranza e ilusión denominaron “La Fuente de La Guancha”.

Existen otras narraciones que son similares en el fondo, pero distintas en cuanto a su estilo. Algunas de ellas adoptan un modo poético, otras son más cortas y sucintas. También las hay que eliminan elementos o añaden otros, como la conocida que cuenta que los soldados persiguieron a la mujer guanche y está, atrapada y sin salida, se despeño de lo alto de un barranco. Esta se asemeja más a la leyenda de Bencomo, y a todas las historias que se cuentan de los llamados alzados de Icod el Alto, nobles y valientes aborígenes, que destacaron por la resistencia que ofrecieron a ser conquistados y despojados de sus bienes.



Estado actual de La Fuente de La Guancha