viernes, 2 de agosto de 2013

HEROES DE PACOTILLA




DESMITIFICANDO

ALONSO FERNANDEZ DE LUGO VERSUS VALERIANO WEYLER NICOLAU

(El esqueleto de Alonso Fernández de Lugo)



CAPITULO VII






 Eduardo Pedro García Rodríguez


Para concluir

   Como las casualidades no existen y sí las causalidades, parece que tanto Alonso Fernández de Lugo como su sosía Valeriano Weyler sintieron especial atracción por el Valle Sagrado de Eguerew, (La Laguna) lugar donde moran los espíritus de nuestros ancestros guanches, aquellos que en vida fueron nobles, valientes y justos.

   El primero como lugar de reposo de sus miserias humanas, y el segundo como sitio donde mitigar los justicieros rayos de Magek durante la canícula, para ello se hizo construir un pabellón de verano en parte de la huerta del antiguo convento de San Francisco, quizás con el inconsciente deseo de estar próximo a los restos de su admirado Alonso Fernández de Lugo, y como en la vida castrense española la costumbre impuesta en algún momento pasa a ser tradición, este pabellón ha venido siendo utilizado desde entonces por los virreyes de Canarias como lugar de veraneo.

   “Según consta en escritura publica otorgada en Santa Cruz de Tenerife el 6 de noviembre de 1883 ante el notario don Rafael Calzadilla, esta finca fue cedida gratuitamente a Guerra por el Cap. Grl. Valeriano Weyler Nicolau, y se halla inscrita en el Registro de la Propiedad de La Laguna el 10 de febrero de de 1899 al folio 119 vt del tomo 64, libro 34 de dicho Ayuntamiento finca numero 2191, inscripción 4º, con una extensión de 3,930´00 m2, y lindas al norte con la prolongación del callejón de la Ruda a empalmar con el camino de Las Mercedes; al sur con la Plaza de San Francisco, al E. con la tapia que lo separa de la huerta que fue del convento franciscano y al O. con la prolongación de la calle de Los Álamos en dirección al camino de Las Mercedes.

   Posteriormente se ha ampliado esta superficie a 5.120´00 m2, tomando parte de este camino, y está la huerta toda cercada a excepción del lindero Este que se apoya en la tapia que lo separa de la huerta que fue del convento franciscano adquirida después por don José Palazón y más tarde por el ejercito español para ampliación del cuartel de artillería.

   En este solar se construyo la residencia de verano de los capitanes generales con una superficie 700´00 m2, por RO. De 9 de junio de 1899 y se terminó en 1901.” (José María Pinto y de la Rosa, 1996)


   Anexo documental

    El invasor y esclavista Alonso Fernández de Lugo, otorga su testamento en Añazu en Chinech (Santa Cruz de Tenerife) en 13 de Marzo 1525 por ante Juan Márquez en la casa de su amigo el colono y conquistador Diego Santos falleciendo el día 20 de Mayo en el que declara haber sido tres veces casado; primero con  Catalina Beatriz Xuárez que murió en Gáldar de la isla de Tamaránt (Gran Canaria.) y hubo los hijos Mateo, Alonso, y Beatriz que no dejaron sucesión y  Pedro de Lugo que sucedió en su Adelantamiento, casa y mayorazgo; segundo con  Beatriz de Bobadilla, viuda de Peraza que murió en Medina del Campo (España) sin tener con ella sucesión; tercero con  Juana Mezieres con la que hubo á  Constanza y  Luisa de Lugo.

   Dicho documento se conserva en el  Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife, Protocolo 605.- Folios 179r a 182v. Escribano: Juan Márquez
   // In dei nomine amen. Sepan quantos esta carta de testamento e ultima voluntad vieren como yo don alonso fnz de lugo primer adelantado de las yslas de Canaria e perpetuo governador de las yslas de thenerife y señor san miguel de la palma teniendo por cierta la muerte e no sabiendo la hora que dios sera servido llamarme desta presente vida como fiel e catolico cristiano queriendo disponer y ordenar las cosas que convienen a mi anima e a mi cuerpo a la salud corporal y espiritual y en lo que toca a mis bienes temporales digo que ordeno y establesco este mi testamo el qual quiero que valga e sea firme estable y valedero en tal manera q por el si necesario es rrevoco [...] y anulo qualqe otro mi testamo o codecillo o qualqe otra mi postrimera voluntad q en qlqe tiempo ante quales qe escno o escns testigo o testigos hora sea nuncupativo o en scritis ad pias causas o como quiera q sea o ser pueda mandando expresa y expresisimamente q por solo aqueste se disponga e cumpla mi anima y no por otro ninguno como dicho es y las mandas y legatos e ynstruciones son las siguientes 
 //primeramente digo y confieso con puro coraçon y perpetua voluntad q yo soy catolico xriano y tengo y creo todo aquello q tiene y cree la santa madre yglesia catolica de rroma alunbrada por el espiritu santo de segun q mas claramente y expresa puedo y debo y soi obligado como buen xriano asi lo creo e confieso y en esta creencia firme quiero bivir e morir y me espero de salvar
  Iten quando dios nro señor fuere servido apartar mi anima deste cuerpo mortal mando mi anima pecadora a dios todo poderoso al qual muy humilmente soplico pues la crio e rredimio con el presio de su preciosima sangre no mirando a mis pecados mas a su infinita bondad e a la yntercesion de la siempre virgen rreyna del cielo madre suya y del bienaventurado arcangel san miguel a quien toda mi vida tuve por [ilegible] abogado y entervenidor juntamente con los otros angelicales y santos y santas de la celestial corte q por sus merecimientos // merezca yo ser acompañado con ellos en la gloria eterna amen.
  Iten mando mi cuerpo a la tierra de cuya naturaleza dios lo crio y que sea enterrado en la capilla mayor del monasterio de san miguel de las vitorias de la virgen de la orden de san fransisco desta cibdad siendo acabada al tpo donde no mando q entre tanto este depositado mi cuerpo donde oy esta el altar mayor en lugar conveniente y luego q la dha capilla mayor fuere acabada sea trasladado mi cuerpo en el lugar de la dha capilla que yo quisiere e mandare o donde mis albaceas testamentarios esecutores desta mi postrimera voluntad ordenaren y mandaren.
  Iten mando q el dia de mi enterramiento se digan missas de todos los sacerdotes asi clerigos como rreligiosos q fallarse pudieren a aquel tpo presentes.
  Iten por discurso de todo el año me digan en cada un altar una misa ofrendada con un responso y diez treintenas por mi anima cinco cerrados e cinco abiertos e otras diez por las animas de mis padres y otras personas a quien soy a cargo los quales digan los frailes de dicho monasterio e para sienpre jamas el dia de san miguel y el dia de mi fallecimiento y el dia de los finados y se diga una vigilia e misa cantada.
  Iten digo y declaro q tengo y poseo por bienes mios muebles y rraizes asemovientes aqstos cien caizes de tierra de sequero en tacoronte las tierras e aguas de rriego y sequero y el yngenio y solares y otras cosas a ello anexo y perteneciente con las viñas e huertas y casas segun q yo lo tengo e poseo y me pertenece en el rrealejo con sus tributos
  Iten el heredamiento q dizen de icode conviene a saber tierras e aguas y hedeficios y censos segun q mejor me pertenece.
  Iten en la ysla de la palma el heredamiento q dizen de los sauzes tierras e aguas yngenio cosas y otros pertrechos y cosas segun que me pertenecen es mio
  // Iten otras tierras de sequero e viñas las quales yo tengo señalado para que de lo procediente dello se instituyan e hagan alguna memoria en honrra del bienaventurado arcangel san miguel lo qual rremito a la disposicion de los dhos mis albaceas
  Iten declaro q tengo veynte y cinco esclavas y esclavos
  Iten cavallos mulas e azemilas
  Iten tapeceria oro plata rropas y joyas de atavio de mi persona y casa en cantidad y valor de quinientos ducados
  Iten declaro q yo tengo muchos pleytos pendientes de deudas que a mi me deben e yo debo e algunos que se me esperan mover para lo qual proveer y descargar mi conciencia asi cerca de las dhas debdas como de los servicios de mis criados mando q los dhos mis albaceas desde luego tomen en si las rrentas de los dhos dos heredamientos del rrealejo e los sauzes y cobren de antonio joven y de domenigo rico arrendadores de las dhas haziendas todo lo que conforme a la escritura de arrendamiento q sta ante escno me perteneciere en mi vida e despues de mis dias y se destribuya en esta manera q dejando
para mi hijo don pedro de lugo en cada un año las trezientas mill mrs de que yo le tengo hecho donacion y otras trezientas mill maravedis para mi de la misma manera con todo lo demas de rrenta de pan y otras haziendas de lo rrestante vayan descargando los dhos mis albaceas las dhas deudas que pareciere que debo asi de contrataciones como de servicios enprestados o en otra manera fasta tanto q sea todo cunplido y acabado de pagar y que en ninguna manera el dho don pedro mi hijo pueda entrar ni tomar la posesion corporal ni civil ni natural de los dhos bienes fasta tanto q todas las dha // deudas y el dote de doña Juana de masieres mi legitima muger e la donacion propter nutias q yo le tengo otorgada confirmada por su majestad y el dote de mi hija doña luisa sean cunplidos y enteramente pagados q son cinco mill ducados para la dha doña juana y tres mill ducados para la dha mi hija doña luisa lo qual mando so pena de mi maldicion al dho don pedro mi hijo q si asi por el orden susodho en mis dias no fueren acabados de cunplir mis deudas mando q despues de mi muerte fasta q las dhas doña Juana y doña luisa sean pagadas enteramente de los susodho q demas e aliende lleve para su sostentamiento las trezientas mill mrs en lo mejor parado de mis bienes en esto q yo señale para mi sustentamiento sin que aqstas se le puedan meter en la cuenta del principal q se an de aver salvo q los lleven y gozen fasta q sean enteradas de lo q asi han de aver
  Iten q yo tengo fecho y otorgado mayorazgo de casi todos los dhos bienes y entregada la carta de la otorgacion del dho mayorazgo a don pedro mi hijo en el qual ynstituy la sucesion del dho mayorazgo y al tpo e sazon yo no era casado ni pense ni tuve rrazon de pensar q avia de aver mas hijos mi muger por lo qual asi rremotamente constituy el dho mayorazgo que si acaso el dho don po contradixere en parte o en todo al orden que aqui doy asi para mientras biviere como para despues de mis dias para pagar a lo susodho por esta doy poder cunplido libre llenero bastante tan especial y expreso con libre y general administracion y con poder de sostituyr a mis albaceas qual de derecho se rrequiere para q por mi y en mi nonbre hagan a su majestad la rrelacion q convenga para q a mi mientras biviere y despues de mis dias fasta tanto q las dhas debdas y mandas sean enteramente pagadas no acudan ni a mi ni al dho don po con mas açucares ni frutos de los dhos dos heredamtos los dhos arrendadores de cada trezientas mill mrs desta moneda de Canaria salvo q pagadas la dha doña Juana e doña luisa de las dhas sus mandas enteramente q entonces pueda gozar el dho don pedro de
   // las seiscientas mil mrs y de lo demas fuera lo rrestante de los dhos dos heredamtos del rrealejo y de los sauzes q asi estan arrendados y despues lo que rrestaren fasta q enteramente cunplido e pagado todo lo en este mi testamento contenido lo qual entre bivos y despues de mi muerte asi prometo de tener e guardar e cunplir porque para descargo de mi anima ningun otro camino seguro pienso q puedo tener y en por tanto al invictissimo felicisimo emperador rrey e señor nro suplico [...] afectuosamente mirando no a tanto a mis servicios q fueron algunos bien señalados sino a la untuana leal voluntad q le tuve sienpre de servir me faga mrd de dispensar conmigo de tal manera q por el orden dho pueda con rrazon llenar confianza q mi anima va descargada e conpela a ello al dho mi hijo por las rrazones dhas e por me fazer bien e mrd tan crecida
  Iten mando q se pague a la merced e a la trinidad e a la cruzada a cada un real de plata
  Iten fago mis albaceas y procuradores con poder plenisimo como dho es asi para q biviendo cunplan y pongan en esecucion lo contenido en las dos clusulas supra proximas como despues de mis dias para todo lo contenido en este mi testamto a bartolome benitez e pedro de llugo mis sobrinos e a rreberendo padre frey alonso de la fuente a los quales e cada uno dellos insolidum le doy poder cunplido libre e llenero qual dho es
  Iten digo e mando q cunplido e pagado este mi testamto y las mandas legatos deudas e cargas por la orden ya dhas q don pedro mi hijo aya y lleve todo el rremaniente de mys  bienes ogligados al mayorazgo y fuera del ansi raizes muebles e semovientes como los derechos q yo tengo y me pertenescan de pleytos comenzados sentenciados y por sentenciar y comenzar en cualqe manera ecepto el axuar e atavios de casa porque aqsto demas de la dha donacion y dote de la dha doña juana mi muger y de todas sus rropas de seda brocada paño lino e lana y caxas y cofres
 // y arcas y mulas e bestias y esclavos y esclavas quiero q lo aya y lleve la dha doña juana mi muger y pido en rreberencia de dios q ansi ayan su bendicion e la mia al dho don po mi hijo e a doña ynes de herrera mi hija e a mis nietos don alonso e doña beatriz que acaten y tengan rreberencia a la dha doña juana mi muger en lugar de verdadera madre pues mirando q es estranjera y el amor con que me ha seguido e servido le deben conocidamente lo susodho.
  Iten mando q la dha doña juana mi muger entre tanto q en estas yslas biviere y no pasare a segundas nupcias sea tutora y curadora de la dha mi hija doña luisa administrando su persona y bs fasta que sea de hedad de casar y se case o entre en rreligion
  Otrosi mando q la dha doña luisa mi hija aya e lleve demas de lo susodho e sea pa si sola todo el dro e acion voz e rrazon e posesion q yo he e tengo e me pertenesce e pertenescerme puede al ingenio e heredamto del agaete q es en la ysla de gran cana lo ql le mando en la mejor forma e manera q puedo e de dro devo
  Otrosi mando q mis bienes  frutos e rrentas e alojeros dellos ante todas cosas se acabe de faser la capilla q yo tengo mandado q es de san migel de las vitorias
  Otrosi mando q luego se cunpla e pague todos los mrs q yo e mis fiadores somos obligados a dar e pagar pr la capellania de po Her de llugo mi sobrino q aya gloria por manera q sus fiadores no paguen cosa alguna
  Otrosi mando q se de a fdo de llugo e fco lugo mis sobrinos cien mill mrs desta moneda de cana en pago e por pago de todo el asucar e mrs e otras cosas q yo les mande en casamiento e de todos los servos q ellos e su madre ana de llugo mi sobrina q aya gloria me fizieron.
  // Otrosi mando q vean mis albaceas un albala o fenecimto de quentas q yo fize con fco guerra mi criado e le cunplan e paquen todos los mrs e otras cosas q por el dho albala e fenecimto de quentas q yo le devo e lo q despues aca me ha servido.
  Otrosi mando q se de e pague a pedro de caceres mi criado en pago de e por pago de veinte años q a q me sirve veinte mill mrs desta moneda corriente en tene
  Otrosi mando q se de a dos entenados de jun de badajos q al presente e tenido e tengo en mi casa cinquenta doblas de oro para ayuda de sus casamtos e sustentacion matrimonial
  Otrosi mando q se a mi criada la catalina en pago del tpo q me a servido e por quanto me ha servido en mi casa veinte mill mrs
  Otrosi mando q se de e pague a flora mi criada quince mill mrs para ayuda de su casamto e sustento matrimonial
  Fecha la carta en el lugar e puerto de santa cruz q es en la ysla de tene dentro de las casas de la morada de diego santos a treze dias del mes de marzo año del nascimiento de nro salvador  de mil e quinientos e veinte e cinco años tgos q fueron presentes a lo q dho es pedro de llugo regidor e herdo llugo alguacil mayor e diego riquel e diego santos vzs de la dha ysla y el dho sor ad lo firmo de su nonbre en el registro de mi el escribano
  Otrosi mando q en pago y por pago de todos los mrs y otras // cosas q yo devo al br. diego de funes de pleitos e autos q me a ffecho se le de e paguen luego veinte mill mrs desta moneda de canaria.
         ffecha ut supra = ts los dhos = El adelantado. 
(Transcripción y revisión: Javier Medina López y Dolores Corbella Díaz) 
   Imágenes:
  
Pags. 1, 10, 16, 23 y 31. Grabados archivo del autor.


    Pag. 30. Lápida sepulcral de Alonso de Lugo, en la Iglesia de la Trinidad, en Sanlúcar de Barrameda, España.
  
   Pag. 35. Monumento funerario en la Catedral de La Laguna donde reposan los supuestos huesos de Alonso Fernández de Lugo, fotografía de Raúl Melo.

   Fuentes consultadas:

Antonio Rumeu de Armas
La conquista de Tenerife
1494-1496. Pags.403-481
Aula de Cultura de Tenerife, 1975

Víctor Ramírez
Palabras libertarias para una conciencia
Canaria universalista
Edición del MUPC
Canarias 2007.

Eduardo Aznar Vallejo
Documentos Canarios en el Registro del Sello
(476-1517)
Instituto de Estudios Canarios. ISBN 84-00-09228-4
La Laguna-Tenerife 1981

Eduardo Aznar Vallejo
Ana Viña Brito. Natalia Palenzuela Domínguez. Juan Manuel León
Documentos Canarios en el Registro del Sello. (1518-1525)
ISBN:84-604-0919-8
Instituto de Estudios Canarios
La Laguna-Tenerife 1991

Miguel Amorós
La Guerra Social en la Memoria         
Ekintza Zuzena. Número 27. zenbakia            

D.J. Wölfel
Estudios Canarios
H. Nowak. Burgfried.Verlag-Hallein
Austria, 1980
Evelio Tellería Alfaro          
Valeriano Weyler o el fascismo anticipado
Weyler y Canarias
Miguel Leal Cruz
Extracto de un capitulo de la Ponencia expuesta en la III Conferencia de Historia en la Universidad de la Habana.
Juan Ortega Llanera
Historia de una Hermandad Sanluqueña y su Iglesia.
Historia del Pueblo Guanche
Juan Bethencourt Alfonso
Edición y anotaciones de: Manuel A. Fariña González
Tomo III. Pags. 229-233
Francisco Lemus, Editor. La Laguna-Tenerife, 1997.

José de Viera y Clavijo
Noticias de la Historia de Canarias
Edición del Dr. Alejandro Ciuranescu
Cupasa Editorial-Madrid 1978

Pedro Socorro
La Muerte y los finados en Santa Brígida
Revista Digital BienMesabe, Nº 233
El Guanche, 23 de marzo de 1861
Jose Maria Pinto y de la Rosa
Apuntes para la Historia de las Antiguas Fortificaciones de Canarias
Museo Regional de Canarias 1996
Javier Medina López y Dolores Corbella Díaz) 
Testamento de Alonso Fernandez de Lugo.

Archipiélago Canario. Julio de 2009.

BOLERO PARA UNA MUJER





"... Pero si tú me dices ven lo dejo todo..."
esa maldita radio, y este calor. Es imposible dormir con tanto ruido. Con lo que a mí me gusta dormir. Desde que me casé con Rodolfo, no he hecho nada más pla­centero que dormir. Según dice Beatriz, y es posible que lleve razón, en estos veinte años, todo lo que he hecho ha sido dormir, día y noche. Sin embargo, hoy no puedo, y eso que he llegado cansada de la fiesta; pero este agobiante calor del mes de julio, y el vecino con la música tan alta a estas horas de la noche, no hay manera de concentrarse en el sueño. Para mí al menos, porque Rodolfo duerme como un bendito, sin duda es el whisky que lleva en la sangre. No debe ser la radio, de otra forma ya habría dejado de tocar boleros. Segu­ro que es un disco, doce canciones, o veinticuatro si es doble, veinticuatro canciones a ritmo de bolero, todas iguales. Y este calor...
"... Hoy mi playa se viste de amargura, porque tu barca tiene que partir, a cruzar otros mares de locura, cuida que no naufrague tu vivir... "
A lo mejor resulta que mi vida ha sido un com­pleto naufragio. Ya es raro que haya tardado veinte años en darme cuenta. Quién sabe si me la daba y hacía como las avestruces, esconder la cabeza bajo el ala para no ver lo que no me interesaba. Y de eso se ha aprovecha­do Rodolfo, he sido una esclava por comodidad, y lo más terrible es que no me he rebelado ni tanto así, ni siquiera le he dado muestras de descontento, obedecer ha sido mi lema durante todos estos años. A ver... tres­cientos sesenta y cinco por veinte... tres por veinte... unos siete mil días iguales, todos iguales.
Haga calor o frío, Rodolfo duerme como una man­ta, como si nunca hubiera roto un plato, y vaya si ha roto; una vajilla. Esos malditos boleros, yo misma soy un bolero. Todos son un engendro, por conformistas. Parecen ayes de un dolor sin salida, que se convertirá en eterno. En los boleros no hay posibilidad de reno­varse; todo lo más, volver a comenzar lo que el desti­no ha interrumpido.
"... Piensa que yo por ti estaré esperando hasta que tú decidas regresar... "
Renacer. Ya es muy tarde para eso. A dónde se puede ir con más de cuarenta años. Para mí se ha ter-[…]

EL CAMAROTE DE LA MEMORIA






Todo lo arrastra y pierde incansable Hilo sutil de arena numerosa No he de salvarme yo, fortuita cosa De tiempo, que es materia.
jorge Luis borges, El reloj de arena
Es verdad que el consejero decía que no se trataba de niebla, sino de nubes; pero esto, según opinión de Hans Castorp, no era más que un juego de palabras.
thomas mann, La montaña mágica
Bulle a mi alrededor un mar adverso, de un azul blanquecino, que se oscurece marchito...
agustín espinosa, Crimen
...había que dejar atrás la superficie de las cosas y adentrarse de nuevo en la originaria profundidad.
ernst jünger, Visita a Godelhom

NOS DEJARON EL MUERTO





Nos dejaron el muerto un sábado a mediodía.
Recuerdo que había mucho solajero, que era un sába­do de gente para la playa y que estaba el barrio casi vacío: ya en vacaciones los chiquillos de la escuela del rey. Cuan­do nos lo dejaron, mi madre se encontraba empezando a preparar el sancocho con cherne de todos los sábados.
Se encontraba sólita en casa, en la habitación chica y a oscuras. Acababa de ajulear para afuera las moscas del bochorno, esas moscas grandotas y zumbonas. Mi madre, si la mirabas fijo, parecía rezar, siempre con un millo o un garbanzo en la boca.
El abuelo Ignacio Perpetuo había subido al otro lado de la loma, donde las cuevas del Baladrón. Ese sábado en que nos lo dejaron tenía mi padre que haber estado de re­greso, pero otra vez lo retrasaba la mala marea del norte. Ya nosotros nos habíamos acostumbrado a ellos, a sus retrasos.
Por las mañanas tempranito solía el abuelo Ignacio Per­petuo subir a engatusar su soledad de viejo con Cesarito Dávilas el cabrero. Subía después del recorrido por el mer­cado nuevo y sus inmediaciones, al amanecer.
Allí en el mercado tomaba los cafés que algunos co­nocidos le invitaban, bastantes cafés. Y veces habrá en que nos trajo churros, como sorpresa alegre para cuando des­pertáramos.
Luego se iba a charlar o compartir silencios de ciga­rrillos Virginios con Cesarito Dávilas. Sobre todo charlaban de gallos y de perros o bobos de pelea.
Mi padre nos había dicho que pocos hubo como el abuelo Ignacio Perpetuo que supiesen tratar gallos para la riña. Y que lo afamaron en demasía, que inclusive lo con­trataban de otras islas en aquellos tiempos de prestigio man­so. Que llegó a visitar Cuba y Venezuela, como gallero de estima.
"Aquí, donde ustedes me ven, con los gallos gané mucho dinero limpio, del honrado. Pero lo aventaba lueguito y a manos descosidas", le oí una tarde en la tienda de Ferminito Ñeca el del rincón alto: una tardecita de guitarras y puntos cubanos, de copas de ron y pejines y pan bizcochado y aceitunas y trocitos de aguacates con sal y azúcar morena -yo sentado sobre el saco de lentejas. Él me consolaba con un puñito de manises o avellanas, por lo mío.
"Siempre tuve vergüenza de poder acabar rico", re­cuerdo que también le alcancé a oír una de las veces en que se dejaba de tocar y cantar: para humedecer gaznate con el trago de ron frío. Lo susurró mientras chupaba la pipa de una aceituna y con la mirada desleída por la magua dulce -y muy bajito. Yo se lo oí gracias a lo mío.
El abuelo Ignacio Perpetuo era el padre de mi madre y vecino de siempre en este barrio. "Yo nací ahí", me dijo la […]

RESPETO MUTUO, BASE DE LA BUENA CONVIVENCIA





Josefa Falcon Abreu

En esto de hacer comparaciones entre hombre y mujer, de buscar quién es mejor, casi siempre se lleva la mujer la peor parte, y es que la sociedad siempre ha sido un poco machista y han creado una fama, poco lógica, a la mujer. Se suele hablar siempre de la mala fama de las suegras y nunca de la de los suegros y digo yo ¿Por qué? ¿Cómo nació esa mala fama? ¿Quién sería a la que coronaron por primera vez con tales atribuciones? Porque digo yo, hay suegras y suegras, lo mismo que hay suegros y suegros. Tal vez, el amor de madre protectora haya hecho parecer a las suegras, a los ojos de muchos, un ser entrometido y controlador…y alguna habrá así, no digo que no pero en los hombres, o sea, en los suegros, también los hay, ahora, como abuela gana mucho, ser suegra es una cosa y ser abuela es otra, sin embargo es la misma persona solo que el interés para calificarla es otro. Si pasamos a las mujeres solteras, hay más de lo mismo, mujer soltera y sin novio de más de 40 años es una solterona a la que “nadie le echó el diente por algo será”, y si se metía a monja: “se casó con Dios porque no había dios que se casara con ella". En cambio el hombre solterón no, el hombre solterón hasta le tachan de listo: “Ja, lo mejor que hace, mujeres no le van a faltar”, oiga, y a las mujeres solteronas tampoco le faltarán hombres si quieren. Y si pasamos a las viudas, ya es el no va más. La mujer que pierde a su marido tiene que ejercer bien su papel de viuda, guardar un tiempo prudencial de lutos y etc, etc, que si no es tachada de “ cabra loca”…el hombre no, el hombre tiene que buscarse pronto otra mujer porque: “el hombre todavía es joven y no puede estar solo, tiene que buscarse compañía”, genial, y no es que me parezca mal, solo que el mismo derecho tiene uno que otro a rehacer su vida, a llevar lutos ( ¡menos mal que cada vez se ve menos lo del luto!), a todas esas cosas que la sociedad ha pautado, y es que cuando hablamos de igualdad intentamos hacernos creer que cada vez está más equilibrada entre los dos sexos pero aún falta mucho ¡pero mucho! para conseguir alcanzar esa igualdad…Buen día amigos…

jueves, 1 de agosto de 2013

HEROES DE PACOTILLA





DESMITIFICANDO

ALONSO FERNANDEZ DE LUGO VERSUS VALERIANO WEYLER NICOLAU. VI


(El esqueleto de Alonso Fernández de Lugo)

Eduardo Pedro García Rodríguez





CAPITULO VI


La tumba lagunera de Alonso Fernández de Lugo

   Sobre este particular vamos a seguir al investigador canario, doctor Manuel A. Fariña González en sus aportes y anotaciones a la obra de don Juan Bethencourt Alfonso Historia del Pueblo Guanche, tomo tercero, quien refiriéndose al expediente incoado por el Ayuntamiento de La Laguna para localizar los restos óseos del capitán de los invasores nos dice:

   “Como punto de referencia socio-político debemos recordar el fervor nacionalista español y los acontecimientos de política internacional que se estaban desarrollando en nuestro continente africano (ocupación de Tetuán, el 17 de Febrero de 1860; la firma del tratado Wad-Ras, de 25 de Abril de 1860, etc.). Fruto de esta política de enfrentamiento con Marruecos, se despertaron los viejos demonios de la lucha contra el infiel africano...; por ello vale la pena citar las palabras de Manuel Tuñón de Lara, quien a propósito del análisis realizado sobre esta época nos dice: “...y más fácil aún, despertar una oleada de frenesí nacionalista, de lucha contra el “infiel”, etc., dirigida con maestría...”. [La España del Siglo XIX. Barcelona: Ed. Laia, 1974; pág. 163]. (Manuel A. Fariña González, 1997)

   En este contexto el 14 de julio de 1860 siendo alcalde de la ciudad (La Laguna) Tomás Martel Colombo se inicia en dicho Ayuntamiento un expediente para el traslado del supuesto esqueleto de Alonso Fernández de Lugo a la Catedral lagunera, según recoge el citado Manuel A. Fariña: “Esta decisión fue adoptada a instancias de dos canónigos del referido templo catedralicio y otras notables personas que se habían dirigido al Ayuntamiento: ...manifestándole el deseo de que se busquen los restos del Adelantado Mayor D. Alonso Fernández de Lugo, cuyo cadáver fue sepultado en la Iglesia del Stmo. Padre San Francisco... (Archivo Histórico Municipal de San Cristóbal de La Laguna. Expediente para el traslado de restos mortales de Alonso Fernández de Lugo a la Catedral de La Laguna. E-XVIII-30, folº. 1).

   Tras conocer Weyler el expediente de 1860, se identificó rápidamente con la causa, quizás recordando los pasados acontecimientos africanos o que veía en la figura de Alonso Fernández de Lugo el modelo a seguir con respecto a Canarias. (Manuel A. Fariña González, 1997)
   Es conocida la costumbre antigua en el ámbito cristiano de enterrar a la feligresía pudiente en los propios templos parroquiales o en los conventos, en combinación con un cementerio adosado a los mismos destinado a los más pobres y para cuando se producían  epidemias. En todo caso enterrarse en el cementerio era de pobres, como atestiguan: "...por ser solos los de los más desvalidos y pobres de los pueblos, y sepultarse en las iglesias  quantos al morir tienen algun caudal conque poder satisfacer su entierro".

   El ideal religioso cristiano que les llevaba a pensar que estar enterrados en un lugar sagrado, o lo más próximo a él, les acercaba a su morada eterna, mantuvo durante siglos los cementerios en el centro de los pueblos. La visión diaria de los mismos constituiría, sin duda, un recordatorio para sus habitantes de la brevedad del paso por la vida y de la necesidad de prepararse para la eterna que creían les esperaba.

   Las preferencias de los fieles por ser enterrados en determinados templos fue causa de no pocos enfrentamientos entre el clero regular y secular, y no precisamente porque unos u otros compitieran por ofrecer mejores ritos o servicios en beneficio de las almas de los difuntos, sino porque ambos pretendían acaparar la mejor parte del suculento negocio en que la iglesia católica había convertido la muerte, no sólo por las tarifas de enterramientos sino por las mandas “pías” testamentarias de los fieles pudientes y  los legados a favor del clero a que en muchas ocasiones eran forzados los moribundos.
   Vemos algunos ejemplos:

   “Mandas Episcopales de 1666.

   “Que los párrocos procuren se abran por la justicia secular los testamentos, porque si los pobres difuntos dejaron sufragios a perpetua o “ad tempore” si han estado en el purgatorio por el descuido de no cuidarse de ello”.
 
         “Que no salga la cruz de la parroquia a buscar el difunto sin que primero esté el testamento en poder del colector o del párroco”.
 
   “Que los herederos y albaceas, cuando el que muera tiene bastante hacienda, sean  liberales en sus sufragios”.
 
“Cuando el que muere debe más que lo que tiene, si los herederos o albaceas piden pompas fúnebres, se les contestará que lo paguen ellos de su casa”.
 
“Funerales. Póngase en público, tabla de sus derechos”.
"...percibe la Yglesia de cada uno que se entierra dentro de ella, de los adultos 25 Rs y por mitad de los párbulos, pero son poquísimos los (párvulos) que se entierran dentro". (año1771).

   Adagio episcopal: “Párroco con miedo, perro sin provecho; perro que ladra, guarda la cabaña”.

   Y, aunque se dice que la muerte a todos iguala, incluso aquí estableció la Iglesia católica diferentes tipos de funerales. Había entierros de 1ª, 2ª y 3ª y hasta de 4ª clase que, amén de la parafernalia escénica, establecían la calidad de la caja, el número de sacerdotes y monaguillos. Todo ello con sus tarifas diferenciadas.

   Sana, piadosa y desinteresada tradición sostenida por el clero católico hasta que los enterramientos y cementerios pasaron a ser competencias de los municipios, no sin la tenaz resistencia de la iglesia católica que veía como esta importante fuente de ingresos económicos se escapaba de las manos.
 
 
 Tacoronte, Chinech (Tenerife).

   En nuestro siglo (principios del s. XX) aún conservaban los frailes, la piadosa costumbre de exigir a los moribundos algún legado o manda en que quedaran obligados los herederos, a depositar todos los años, el día de finados, sobre el sepulcro, cierta cantidad de los mejores frutos de sus fincas; tales como pipas de vino, quintales de queso, etc. que eran cuidadosamente recogidos por los, frailes.
 
   Candelaria, Chinech (Tenerife).

    Libro de mandatos episcopales. Obispo fray Joaquín de Herrera. (1781) “Que a todos los que murieron abintestato, les averigüe sus bienes,  les haga gastar el quinto, en funeral y sufragios para su alma”.
 
   San Miguel-Arona-Chinech (Tenerife).        

  Cuando se morían, las personas se le ponían a la vera y lo exhortaban (frailes y curas) a dejar al convento fincas determinadas, “para que murieran bien”. (Bethencourt Alfonso, 1985:254)

   Algunas consideraciones en torno al esqueleto de Alonso Fernandez de Lugo
 
   “Como el paso del tiempo borra casi todo, los referidos restos mortales se hallaban enterrados en el solar de la antigua iglesia de San Miguel de Las Victorias, del convento franciscano. Dicho solar se había convertido en huerta, cuyo propietario era don Juan Manuel de Foronda, y debido a que los supuestos huesos del  capitán no podían continuar durmiendo el sueño eterno a la sombra de un pencón de tuneras, se iniciaron los trámites de su traslado “para depositarlos en paraje más digno”.

   El hallazgo del sepulcro en que supuestamente se encontraba enterrado Fernández de Lugo, fue presenciado por un numeroso grupo de personas (entre regidores, canónigos, nobles y demás representantes de la sociedad criolla isleña eran veintiún individuos), a lo que hay que añadir la asistencia de algunos testigos espontáneos de tales excavaciones; en definitiva, se convirtió este episodio en un acto social inesperado.

   Después de varios intentos, teniendo en cuenta las disposiciones testamentarias del Adelantado, más la ayuda inestimable de la tradición oral conservada por dos ancianos testigos que habían asistido a misa en la antigua iglesia del Cristo de La Laguna, se halló la sepultura en el presbiterio del citado templo.

   “18 de Junio de 1860... Se encontró, como en el centro del Presbiterio, un sepulcro que aunque ya no conservaba loza alguna...afortunadamente se encontró en él un fragmento de loza negruzca jaspiada, y el esqueleto de un seglar... por lo que no dejó duda a los circunstantes, según los precedentes, de que aquellos eran los restos mortales que con tanto empeño buscaban los habitantes de esta población para depositarlos en paraje más digno a la memoria y méritos relevantes de la persona a quien correspondieron...”. (Archivo Histórico Municipal de San Cristóbal de La Laguna. Expediente para el traslado de restos mortales de Alonso Fernández de Lugo a la Catedral de La Laguna. E-XVIII-30, folº. 16/17).

   El supuesto esqueleto de Lugo, quedó depositado en una caja de caoba (al parecer fue de pinsapo) en uno de los armarios de la sacristía del clausurado convento de San Francisco.    
      
   Durante más de veinte años, permanecieron tales restos humanos en el citado armario m hasta que el general Valeriano Weyler, en 1878, como Capitán General de Canarias instó al Ayuntamiento de La Laguna y a otras entidades patrióticas, por ejemplo la Sociedad Económica de Santa Cruz de Tenerife, para reactivar la tramitación del antiguo expediente. (Manuel A. Fariña González, 1997)

   En definitiva, en el mes de Noviembre de 1880, el Ayuntamiento de La Laguna creó una Junta para ultimar el proyecto de traslado de restos, en la que estaban representados no sólo el Ayuntamiento, sino también el Cabildo Catedral, Claustro de Profesores del Instituto Provincial, Cuerpo de Oficiales del Batallón y la Sociedad de Amigos del País de Tenerife.

   “Por su parte el Capitán General reclamaba su cuota de protagonismo político en el desarrollo de la celebración; por un lado, a través del escrito (fechado el 26 de Julio de 1881) manifestaba a la Junta organizadora: “ ...la conveniencia de que por este A yuntamiento se designe una persona que de acuerdo con un Ayudante de Plaza que su Excelencia nombrará, señalen de una manera precisa el orden en que deben marchar las Sociedades, Comisiones y Corporaciones que han de concurrir a la solemne función cívico-religiosa y procesión fúnebre. Por otro, desde la Capitanía General se ordenó que se rindieran honores fúnebres de Capitán General del Ejército que fallece en plaza, a los restos del conquistador.” (Manuel A. Fariña González, 1997).

   En definitiva, el día 1 de Agosto se procedió al traslado de los supuestos huesos de Alonso Fernández de Lugo, desde el convento de San Francisco a la Catedral de La Laguna, según se plantea en el expediente, la capilla ardiente se había establecido en la iglesia del convento, en cuya nave se levantó un pequeño túmulo, estando todo presidido por la imagen del Cristo de La Laguna que había sido una donación del duque de Medina Sidonia al referido Alonso Fernández de Lugo.

   Esta claro que ante la grabe situación por la que pasaba la corona española con los restos de su imperio colonial en América, la burguesía dependiente colonial de canarias se esforzó una vez más por demostrar a la metrópoli su indiscutible españolidad e inquebrantable fidelidad, espoleada como hemos visto mas arriba por la actuación dictatorial del general Weyler, a quien ofreció en ara de las “glorias patrias” el rescatar la memoria del masacrador de pueblos Alonso Fernandez de Lugo.

Como apunta Manuel A. Fariña: “Recordemos que en Canarias, el prototipo de conquistador de infieles estaba representado por Alonso Fernández de Lugo quien no sólo había culminado, en el siglo XVI, el sometimiento de la población guanche de La Palma y Tenerife, sino que también había realizado desde las islas, algunas incursiones de conquista y penetración militar a la región de Berbería y Santa Cruz de la Mar Pequeña.” (Manuel A. Fariña González, 1997).

   Los restos óseos depositados en la Catedral de La Laguna ¿corresponden realmente a Alonso Fernandez de Lugo?

   En un principio Alonso Fernandez de Lugo había previsto su sepultura en la ermita que había mandado a construir en La Plaza de Abajo y dedicada a San Cristóbal, pasando el tiempo y posiblemente inducido por los lazos que su familia mantenían con la congregación Agustina en Andalucía, o bien porque entendió que los méritos que él atribuía a su propia persona merecían que su tumba estuviese ubicada en un lugar mas relevante que una simple ermita, así que cambio de parecer y ordeno la construcción de una nueva sepultura y capilla mayor en el convento de los franciscanos en La Laguna, tal como dejo dispuesto en su testamento: “ Iten mando mi cuerpo a la tierra de cuya naturaleza dios lo crio y que sea enterrado en la capilla mayor del monasterio de san miguel de las vitorias de la virgen de la orden de san fransisco desta cibdad siendo acabada al tpo donde no mando q entre tanto este depositado mi cuerpo donde oy esta el altar mayor en lugar conveniente y luego q la dha capilla mayor fuere acabada sea trasladado mi cuerpo en el lugar de la dha capilla que yo quisiere e mandare o donde mis albaceas testamentarios esecutores desta mi postrimera voluntad ordenaren y mandaren.”

   Pero según recoge Fr. Luis de Quirós sus herederos no cumplieron la orden testamentaria de donación de limosnas, por lo que la capilla mayor no se llegó a terminar hasta 1599, año en que se cumplió su testamento.

   Este tipo de sepulturas consta de una fosa, generalmente tiene carácter familiar y están concebidos para albergar varios cadáveres y suelen disponer de un pequeño nicho u osario donde se depositan los huesos de los antecesores, la fosa de Alonso de Lugo indudablemente estaba sujeto a esta tipología ya que algunos de los descendientes de sus parientes dispusieron ser enterrados en la misma.

   José de Viera y Clavijo en nota al pie de página del tomo 3º de su Noticias de la Historia General de las Islas de Canaria (Edición Príncipe, libro duodecimo, página 1), recoge refiriéndose a Inés de Herrera hija Inés de Bobadilla y Hernán o Fernán Peraza, y esposa de Pedro Fernández de Lugo: “Está sepultada en el sepulcro de su suegro, en el Convento de San Miguel de las Victorias de La Laguna.”

   Según se lee en el testamento de Dña. Francisca de Lugo, mujer de Lope Hernández de la Guerra, otorgado en La Laguna y abierto el 14 de mayo de 1609 ante el licenciado Agustín de Calatayud y que dice:

   "Iten mando que, cuando Dios sea servido de llevarme de esta presenta vida, mi cuerpo sea sepultado en el Convento del seráfico padre San Francisco, de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, en la sepultura de mi abuelo don Alonso de Lugo, que está en la capilla mayor de dicho convento, a donde está una loza de piedra, la cual embiste con el primer escalón de las escaleras que suben por ella a decir misa al altar mayor del dicho Convento."

   Como era habitual en la época, otros muchos colonos fueron enterrados en el templo del convento franciscano, como por ejemplo el portugués Pedro Suárez: "En el nombre de Dios, amén. Sepan quantos esta carta vieren como yo Pedro Suares  zurrador, estante en la ysla de Then., vº. de San Pedro de Sar, que es en Portugal, estando enfermo del cuerpo e sano de la voluntad etc., otorgo e conosco por esta presenta carta etc. e mando que sy de este mal que yo agora padezco falleciere que mi cuerpo sea sepultado en el monasterio de San Francisco…"

   El 28 de Julio de 1810, en el convento de San Francisco se produce un terrible incendio que comenzó por el campanario para seguir con la techumbre, lo que provocó que lo primero que se intentó salvar, fuera el Santísimo Sacramento y sobre todo la imagen del Cristo de La Laguna, que fue rápidamente trasladado a la parroquia de los Remedios (actual Catedral).

   El incendio  destruyó totalmente el edificio quedando en pie solamente la espadaña que permanece en el actual Santuario del Cristo de La Laguna.
   Como consecuencia de este incendio  los restos cremados de Alonso Fernández de Lugo y de todos los sepultados en dicho convento, quedaron al descubierto, en un estado de total abandono.
   El nuevo convento comenzó a levantarse en 1814, con una ubicación distinta al anterior, terminándose aproximadamente en 1822.

   A modo de resumen.

En el maderamen de las edificaciones de esa época abundaba la tea de pino, madera muy resinosa y que cuando arde provoca elevadas temperaturas, normalmente en los templo además de la techumbre, escaleras, entarimados y puertas se suele concentrar gran cantidad de madera en los altares mayores pues suelen ser los más ricos y ornamentados. Por consiguiente, un incendio en un edificio de estas características genera temperaturas superiores a los 1040 °C).